Miércoles, 26 Octubre 2016 00:50

Celebración Día de Muertos

El Día de Muertos es una celebración tradicional de origen mesoamericano que honra a los difuntos.1 Se celebra principalmente los días 1 y 2 de noviembre, aunque en algunos lugares comienza desde el 31 de octubre, coincidiendo con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos.

Es una festividad que se celebra en México y en países de América Central, así como en muchas comunidades de los Estados Unidos, donde existe una gran población mexicana y centroamericana. La Unesco ha declarado la festividad como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.2 En Brasil existe una celebración similar conocida como Dia dos Finados, aunque esta festividad no tiene las mismas raíces prehispánicas que el Día de Muertos.

El culto a la muerte en México no es algo nuevo, pues ya se practicaba desde la época precolombina.3 Asimismo, en elcalendario mexica, que se localiza en el Museo de Antropología, se puede observar que entre los 18 meses que forman este calendario, había por lo menos seis festejos dedicados a los muertos.4 Posteriormente, los evangelizadores cristianos de tiempos coloniales aceptaron en parte las tradiciones de los antiguos pueblos mesoamericanos, fusionándolas con las tradiciones europeas, para poder implantar el cristianismo entre dichos pueblos.

Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México son anteriores a la llegada de los españoles. Hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan en estas civilizaciones desde la época precolombina. Entre los pueblos prehispánicos era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento.

El festival que se convirtió en el Día de Muertos se conmemoraba el noveno mes del calendario solar mexica, cerca del inicio de agosto, y se celebraba durante un mes completo. Las festividades eran presididas por la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la "Dama de la Muerte" (actualmente relacionada con "La Catrina", personaje de José Guadalupe Posada) y esposa deMictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos. Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.

El paso de la vida a la muerte es un momento emblemático que ha causado admiración, temor e incertidumbre al ser humano a través de la historia. Por muchos años, en diversas culturas se han generado creencias en torno a la muerte que han logrado desarrollar toda una serie de ritos y tradiciones ya sea para venerarla, honrarla, espantarla e incluso para burlarse de ella.México es un país rico en cultura y tradiciones; uno de los principales aspectos que conforman su identidad como nación es la concepción que se tiene sobre la vida, la muerte y todas las tradiciones y creencias que giran en torno a ellas.

De cualquier modo, hay que destacar que esta celebración no es propia de todos los mexicanos puesto que, pese a ser una fiesta que se ha convertido en un símbolo nacional y que como tal es enseñada (con fines educativos) en las escuelas del país, existen muchas familias que son más apegadas a celebrar el “Día de todos los Santos” como lo hacen en otros países católicos. Además, cabe mencionar la fuerte influencia de los Estados Unidos que, al menos en zonas fronterizas, se evidencia con la presencia de la fiesta conocida como Halloween, la cual se celebra cada año con más frecuencia y en un mayor número de hogares. De ahí también que exista una inquietud entre los propios mexicanos de querer preservar el Día de Muertos como parte de la cultura mexicana sobre otras celebraciones parecidas.

Publicado en NIÑOS

“Retornan” los difuntos del Mictlán o del Purgatorio  el 1 y 2 de noviembre

Al vivir días antes del 1 y 2 de noviembre en Puebla, México y algunos otros países latinoamericanos las familias, en su mayoría, se preparan para colocar en sus hogares las tradicionales ofrendas dedicadas a los seres queridos que han partido de este mundo al más allá.

El origen de  estas celebraciones, muy mexicanas,  se remonta a las prácticas y creencias de las culturas prehispánicas, a las que hoy en día se incorporan elementos también del cristianismo  y hasta toques modernos.

Según la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, los elementos clave que adornan las ofrendas para dar un recibimiento perfecto a los espíritus, además de la flor de cempasúchil y el pan de muerto, están imágenes de los difuntos, papel picado, sal, agua, velas, veladoras, calaveritas de azúcar, amaranto o chocolate, el copal e incienso, frutas de temporada, alimentos y bebidas que en vida gustaban al difunto (a).

Según la tradición, durante la conmemoración del Día de Muertos las almas de los difuntos salen del lugar donde llegaron al morirse, como el Mictlán en el caso de los indígenas, o el Purgatorio para los católicos, y regresan a visitar a sus descendientes y seres queridos en este mundo.

Y por eso aquí los vivos arman un altar en el cual ofrecen a sus difuntos  cosas que disfrutaron en esta vida, como comida favorita, bebida predilecta, cigarros, juguetes y todo lo que en vida tuvieron, como ropa que más usaron.

En México los altares, como se manifiesta en Huaquechula principalmente, tienen tres niveles: uno simboliza el cielo, otro la tierra y otro el inframundo, niveles que los “visitantes” deben escalar para retornar a nuestro mundo.

Como cada elemento mencionado tiene su significado, las flores son símbolo de la conmemoración, por sus colores y estelas aromáticas, pues adornan y aromatizan el lugar durante la estancia de las ánimas que al marcharse se irán contentas.

El alhelí y la nube no pueden faltar, ya que su color significa pureza y ternura, y acompañan a las ánimas de los niños, como las flores de cempasúchil y terciopelo acompañan a los difuntos adultos.

Publicado en CULTURA

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