En México, hay 14 millones de personas trabajando bajo esta modalidad, que comprende el 33% de la fuerza laboral del país.
En América Latina se pronostica un crecimiento del gig economy, de 14 mil millones de dólares en 2014 a 335 mil millones de dólares en 2025.

Ciudad de México, junio de 2019.- A medida que el mundo laboral cambia, la relación empleador-empleado está cambiando a la par. Las nuevas tecnologías y la globalización han propiciado el surgimiento de un nuevo paradigma en cuanto a formas de trabajo, dejando a un lado las labores dentro de las instalaciones de una empresa durante jornadas completas.

Hoy en día se busca mayor flexibilidad y libertad en el manejo del tiempo y lugar para desempeñar tareas. El mejor talento busca ser dueño y tener mayor control de la forma de integrar el trabajo con sus vidas y pasiones personales.  Debido a esto, han surgido tendencias como el trabajo independiente (freelance), el home office y la tercerización de servicios, que dan lugar a una nueva modalidad de empleo que aprovecha los beneficios de un mundo hiperconectado: el Gig Economy, o la tendencia de buscar trabajo por períodos cortos o proyectos, generalmente a través de plataformas de empleo, crowdsourcing (donde empresas o individuos buscan profesionales externos para realizar un proyecto) o human cloud (red donde se compran y venden servicios de muy diversa índole).

Por ello Kelly Services realizó un análisis de esta nueva modalidad de trabajo para poner en perspectiva esta tendencia que se está apoderando del mundo laboral y ayudar a las empresas a obtener herramientas para impulsarla, por tal motivo, Kelly Services, desarrolló un Modelo de Optimización de la Fuerza Laboral, mismo que evalúa cómo las empresas de hoy están utilizando la fuerza laboral gig para generar resultados empresariales positivos.

Según datos recabados por Business News Daily, los profesionales que elijen esta modalidad de trabajo no necesariamente lo hacen por falta de oportunidades de empleo: las razones tienen que ver más con la flexibilidad de horario y el balance entre trabajo y vida personal. Datos del Oxford Internet Institute señala a India como el primer lugar en esta modalidad de trabajo con 24%, seguido por Estados Unidos con un 12%, siendo las áreas de mayor ocupación las de IT y desarrollo de software.

Cerca de un tercio de la fuerza laboral a nivel global renuncia al empleo tradicional por la flexibilidad y la libertad que ofrece el trabajo independiente o freelance. Cada vez con más frecuencia, los trabajadores ven al freelance como una forma de hacer que su vida laboral funcione para ellos, al verlo como una oportunidad de organizar su trabajo en torno a su vida, y no su vida en torno al trabajo.

En México, el Gig Economy se presenta como una excelente opción para combatir la falta de oferta laboral tradicional o para quienes se ven en la necesidad de subocuparse, tan sólo en México hay 14 millones de freelancers, que comprende el 33% de la fuerza laboral del país.  De acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI, en el último trimestre del 2017 la tasa de desocupación fue de 3.4%, mientras que la subocupación fue del 6.9%, es decir, 3.6 millones de personas buscaron complementar sus ingresos realizando actividades extra.

Según el estudio Economía Colaborativa en América Latina, México es el segundo país en Latinoamérica con potencial para desarrollar la economía colaborativa que junto con Brasil, Argentina y Perú, ya concentran el 69% del total de estas iniciativas en la región. Las principales plataformas de esta economía actualmente en el país abarcan sector de transporte en 45%, finanzas en 18% y servicio a empresas en 12%.

En la actualidad gran parte del mercado laboral está dominado por las nuevas generaciones, por ello “las organizaciones deben comprender que los millenials y centennials no buscan tener una relación laboral a largo plazo con ellas, pues necesitan tener la libertad de elegir cómo el trabajo se inserta en su vida personal y profesional, entendiendo que para ellos sus motivos son clave, y no permitirán que el trabajo los impacte de forma negativa”, señaló Gabriel Aparicio, Director de Kelly Services.

El gig economy o “economía gig” es, de hecho, una buena tendencia, y las organizaciones con visión de futuro están descubriendo que capturar los vientos a favor –esas fuerzas que impulsan una tendencia hacia la existencia– creados por las tendencias industriales, demográficas y tecnológicas son un contribuyente fundamental para los resultados empresariales. “El impacto del Gig Economy en México se verá reflejado de forma directa en la sociedad y en las organizaciones a través del impulso de las siguientes variables económicas: ahorro gastos/costos de operación y administración, incremento en la generación de propuestas de innovación, incremento en la generación de ventajas competitivas, incremento en la agilidad, velocidad de respuesta, capacidad de competir, la mejora en la generación, aprovechamiento, transferencia de conocimiento y habilidades. Si las organizaciones buscan un diferenciador, ser más ágiles y flexibles para responder mejor a las necesidades de los diferentes clientes en las diferentes industrias es necesario integrar el Gig economy,” concluyó Gabriel Aparicio.

Publicado en FINANZAS

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