En el gobierno hace falta un adulto que ponga orden.
Tras los diversos fracasos que sufrió el arranque de su administración, John F. Kennedy le preguntó a uno de sus principales asesores: ¿Cuántas derrotas puedo soportar?
De igual manera, ¿Cuántos reveses puede soportar la presidenta Sheinbaum?
Si el verano pasado fue devastador, ésta está siendo la maldita primavera.
Se han encadenado una serie de pifias y fiascos que no le permiten posicionar nada.
Esta semana es ejemplificativa: Pemex sigue siendo un desastre. Está llevando al gobierno no sólo a la bancarrota financiera: también a la política.
Dos Bocas es un barril sin fondo y en llamas. Esta semana hubo un derrame en Deer Park. Otro en la refinería de Tula, y la perla fue que, tras 69 días, el director de Pemex y la secretaria de Energía salieron a confirmar lo que todos sabíamos desde febrero: el ecocidio en el Golfo de México fue producido por un derrame de Pemex que fue negado por todos los niveles de gobierno. Peor: el ¿director? de la empresa dijo que ¡¡le habían mentido!!
En Estados Unidos detienen a un empresario, Diego Bergonzi, por haber sobornado a funcionarios de Pemex en el 2021. El 100% de honestidad se fue al pozo.
El secretario de economía confiesa una serie de delitos —tráfico de influencias, peculado, abuso de autoridad— y quién sabe cuántos más al reconocer que su hijo vivió gratuitamente en pandemia en la embajada de México en Londres.
Estados Unidos sanciona al abogado Juan Pablo Penilla por ligas con el narco. El litigante resultó cercanísimo a la 4T, al grado que le hicieron homenajes en el Congreso. Penilla y miedillo debería darle a los guindas la velada amenaza de los gringos.
Vampipe expone innumerables comentarios picosos de Jenaro Villamil, director del Sistema Público de Radiodifusión, en redes sociales de fotos de hombres semidesnudos. La mayoría en horarios laborales y en su perfil público.
El Partido Verde rompe con Morena en San Luis Potosí, en plena rebelión del gobernador Gallardo.
Citlalli Hernández renuncia a la secretaría de la Mujer para irse a Morena. La presidenta dice que la renuncia la tomó por sorpresa. Ella dice que sí avisó. La presidenta del partido, a quien muchos ven haciendo maletas, dice que ella se queda (faltaba más) hasta que la presidenta diga, pese a que la doctora Sheinbaum se separó de su partido.
Hay más, pero se acaba el espacio.
En este ambiente de descomposición y anarquía transcurre el lento pero continuo declive de la aprobación presidencial.
En este gymboree se pierde la gobernabilidad del país.
La jefa del ejecutivo debería recurrir a la conseja popular: más vale una vez colorida que mil descolorida.
Hay que dar un manotazo y despedir a aquellas personas que no sirvan.
Si no se privilegia la eficiencia y se sigue manteniendo la lealtad por encima de todo, el gobierno terminará de hundirse. Hoy trae la misma aprobación que Peña Nieto a estas alturas.
Al final, el país corre la misma suerte que el gobierno.
No es preciso pedir que no vuelva el peor pasado: ya está aquí.
X | @fvazquezrig
