Boston. — Francia derrotó 2-0 a Marruecos y España superó a Bélgica, resultados que dejaron definida una semifinal entre dos de las selecciones más fuertes del torneo. El cruce promete intensidad, calidad técnica y un lugar en la final como premio mayor.
Francia selló su pase con una actuación sólida y sin sobresaltos mayores, apoyada en su eficacia ofensiva y en el control del partido ante Marruecos. El triunfo confirmó el buen momento del conjunto galo, que se mantiene firme en su objetivo de volver a disputar el título.
España, por su parte, resolvió su compromiso frente a Bélgica y completó la otra llave de acceso a semifinales. El conjunto ibérico mantuvo el orden y la intensidad para imponerse en un partido exigente, con lo que aseguró su presencia entre los cuatro mejores del campeonato.
El duelo entre franceses y españoles reunirá a dos equipos con planteles profundos, experiencia en citas decisivas y capacidad para imponer ritmos distintos dentro de un mismo partido. El encuentro se perfila como uno de los más atractivos de la fase final por el peso de ambas selecciones y por el contexto competitivo en que llegan.
La semifinal también tendrá un valor simbólico por la presencia de dos potencias europeas que han construido su camino con estilos distintos, pero con la misma ambición de alcanzar la final. En ese escenario, cualquier detalle táctico o error puntual puede ser determinante.