Wolfsburgo.- Volkswagen evalúa profundizar su plan de ajuste y suprimir otros 50.000 puestos de trabajo en Alemania de aquí a 2030, en un nuevo movimiento para contener costos y enfrentar la debilidad del mercado automotriz.
El recorte se sumaría a la reestructuración ya anunciada por el grupo, que contempla reducciones en varias áreas y afecta también a marcas como Audi y Porsche, además de la división de software Cariad.
La presión sobre la empresa se ha intensificado por la competencia de fabricantes chinos, el estancamiento de la demanda en Europa y el impacto de los aranceles en Estados Unidos.
De concretarse, el plan elevaría de forma significativa la magnitud del ajuste laboral que Volkswagen ya viene negociando con sindicatos y trabajadores desde finales de 2024.