El anuncio del partido del trabajo del pasado 17 de septiembre en el cual un integrante de la coordinadora nacional dio a conocer la decisión del partido de no acompañar a la dirigencia nacional de morena en los próximos destapes de los coordinadores nacionales de la defensa de la transformación y la soberanía nacional, puso en tela de juicio la solidez de la alianza que desde las elecciones de 2018 han conformado el bloque oficialista de Morena, el PT y el PVEM.
El hecho de no acompañar a Morena en los eventos dónde se llevarán a cabo el destape de quienes serán los candidatos a gobernador en los 17 estados donde habrá elecciones en 2027 pone de manfiesto la inconformidad del partido del trabajo respecto a las candidaturas y los resultados de las encuestas que se ocultan a quiénes participaron en el proceso.
Aún y cuando se ha dado a conocer que el partido del trabajo analiza cómo se definirán las candidaturas en sus procesos partidistas; es de llamar la atención que la alianza oficialista atraviesa por problemas de carácter interno como sucedió en el destape de las candidaturas de los estados de Guerrero Zacatecas y Michoacán dónde se hizo evidente la inconformidad de quiénes no fueron favorecidos en la encuesta de Morena.
Aunque el partido del trabajo ha declarado que continúa firme en su compromiso con el movimiento de la cuarta transformación en este momento como es su costumbre trata de imponer condiciones y de presionar a la alianza oficialista con el “peso electoral” que supuestamente tiene tiene en diferentes zonas del territorio nacional.
Un caso significativo cuestionado por la dirigencia del partido del trabajo es el de la designación de la senadora con licencia Verónica Díaz Robles en el estado de Zacatecas por su cercanía con la familia Monreal y por los criterios de medición que Morena ha ocultado haciendo a un lado las preferencias y apoyos con los que supuestamente cuenta el PT cuya propuesta recayó en la senadora Geovanna Bañuelos quien de acuerdo a sus sondeos encabezaba las preferencias para ganar la encuesta; sin embargo Morena impuso a la senadora Díaz Robles a quien señalan estuvo casada con Luis Enrique Monreal Ávila hermano de Ricardo y Saul Monreal, lo que significa que de ganar las elecciones dicha candidata el gobierno del estado seguirá bajo el control de una persona cercana a la familia Monreal Ávila.
La inconformidad del partido del trabajo también se hizo evidente en su rechazo a la designación de la senadora con licencia Beatriz Mojica Morga amagando el dirigente estatal del partido del trabajo Victoriano Wences Real con participar como candidato independiente en las elecciones de 2027 si no se logra que se repita la encuesta con aspirantes de ambos partidos.
Aún y cuando la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones Citlalli Hernández ha declarado que no existe un rompimiento entre los partidos que integran la alianza oficialista y cuando faltan por definir 7 coordinadores de la defensa de la transformación y la soberanía Nacional las diferencias entre Morena, PT y el PVEM se han ido manifestando y el acuerdo de unidad del bloque se tambalea por que las negociaciones en los cargos más importantes se han definido por la dirigencia nacional de Morena manipulando los resultados de las encuestas y ocultando las cifras a las dirigencias de los partidos que integran la alianza oficialista.
A estas alturas del proceso de designación de quiénes serán los candidatos a las gubernaturas resulta evidente que los grupos con mayor peso en la dirigencia nacional de Morena han ido imponiendo con el aval de los gobernadores salientes a quiénes seguramente de ganar las elecciones les sucederán en los cargos, garantizándoles impunidad para la aprobación de sus cuentas públicas y posibles desvíos en sus administraciones.
Los casos de las candidaturas en estados como San Luis Potosí donde el PVEM ha anunciado que apoyará las aspiraciones de la esposa del actual gobernador del estado para que los represente en las elecciones de 2027 será una prueba definitiva para saber a ciencia cierta si el bloque oficialista aún con las diferencias que se han venido presentando continúa o bien si se da una ruptura en las elecciones de los estados dónde tanto el partido del trabajo como el partido verde ecologista de México buscan posicionarse y obtener el respaldo del bloque para alguno de sus candidatos que los representen.
La postura del partido del trabajo que se ha inconformado sobre los resultados de las encuestas donde Morena a impuesto a los virtuales candidatos a las gubernaturas podría traer como consecuencia un eventual rompimiento y veremos si esta fuerza política se decide a ir con candidatos propios para medir su peso político y tratar de obtener por primera vez en su historia una gubernatura; sin embargo se ve difícil que tome este camino ya que al final como ha sucedido en otros momentos siempre termina negociando para proteger sus propios intereses y dejando de lado a su militancia y simpatizantes que solo como en el caso del PVEM han sido testigos de cómo sus líderes siguen aprovechando los cargos y usufructuando las prerrogativas que les entrega el INE para su beneficio personal.
Por ello ambos partidos tanto el PT como el PVEM siguen siendo las comparsas que sólo se han servido de sus siglas para mantenerse con el bloque oficial a sabiendas de que sin el apoyo del aparato de estado difícilmente podrían ganar las elecciones yendo solos a las urnas.
La Alianza oficialista seguramente se mantendrá en las elecciones de 2027 y sólo en el caso de que el gobierno de Estados Unidos lleve a cabo la detención de los narco políticos acusados de tener vínculos con la delincuencia organizada y los carteles, dichos partidos se verían obligados a tratar de deslindarse de Morena y a tratar de salvarse de una situación en la que han sido cómplices en varios estados del país, donde han obtenido recursos de la delincuencia para ganar elecciones.
