- La piedra angular de este laboratorio es su sistema de captura de movimiento de alta velocidad

El Laboratorio de Robótica Móvil de la Facultad de Ciencias de la Electrónica (FCE) de la BUAP, denominado Olom-Lab, fue concebido como un ecosistema para realizar investigación en robótica móvil terrestre, aérea y marina, a través de tópicos de control automático, percepción y navegación autónoma por parte de los estudiantes de la Maestría en Ingeniería Electrónica y del Doctorado en Investigación Aplicada a la Industria.

José Fermi Guerrero Castellanos, académico de la facultad, destacó que la piedra angular de este lugar es su sistema de captura de movimiento de alta velocidad, integrado por seis cámaras, que permite conocer las posiciones, orientaciones y velocidades de cuerpos rígidos como robots o partes del cuerpo humano, similar a un GPS milimétrico.

La información recabada se transmite a una computadora centralizada para analizar los datos e implementar los algoritmos de control. Los equipos utilizados para el análisis (vehículos y drones) tienen incorporados marcadores de movimiento. Además, el sistema de comunicaciones y los autopilotos de cada uno de los vehículos fueron desarrollados en la FCE.

“El laboratorio es un ecosistema con características para replicarse en otros espacios de la universidad, para fines académicos y de investigación; incluso en otras instituciones donde se requiera que los estudiantes estudien robótica móvil terrestre y aérea, así como sistemas de control y ciberfísicos, cuyas aplicaciones serán en el medio ambiente, agricultura y ciudades inteligentes, entre otras áreas”, indicó el doctor en Control Automático por la Universidad de Grenoble Alpes, en Francia.

Guerrero Castellanos expuso que entre los proyectos realizados destaca el desarrollo de algoritmos de control para que un grupo de drones transporte una carga de un punto a otro, con la interacción de un piloto humano. “El objetivo es que este tipo de sistemas sea aprovechado en zonas de desastre natural para levantamiento de cartografías y transporte de medicinas”. En éste se tuvo colaboración con dos universidades francesas y se elaboraron prototipos.

Hace 12 años, refirió que junto con sus colegas de la FCE se construyó un vehículo eléctrico: el Auto Insignia. Durante el último año se ha desarrollado un auto autónomo de dos plazas y un vehículo acuático que aproveche las condiciones del viento. Actualmente, el académico nivel II del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, colabora con sus pares de la UNAM en un proyecto sobre control predictivo de sistemas hidráulicos y generación de gemelos digitales para dichos sistemas.

El también integrante del Cuerpo Académico “Sistemas de Potencia para Tracción, Calidad y Generación de Energía” detalló que todos los desarrollos antes citados han sido llevados a cabo en el Laboratorio de Control Avanzado y Sistemas Ciberfísicos (Lab-CASCi), puesto en marcha hace 15 años y financiado por proyectos externos e internos.

El doctor Guerrero Castellanos puntualizó que los integrantes del citado cuerpo académico impulsan un proyecto conjunto para replicar y ampliar este espacio en Ciudad Universitaria 2, donde el objetivo es hacer una intersección entre la ingeniería de control y el aprendizaje automático y optimización, para aplicaciones de vehículos autónomos, energía, biomedicina y sustentabilidad.


Publicado en EDUCACIÓN

- Algunos de los autores son Amparo Dávila, Juan Gelman, Adela Fernández, Gabriel García Márquez, Carlos Montemayor, entre otros
- Los 27 títulos literarios se distribuirán en 14 países de América Latina, a través del FCE, de gobiernos federales y estatales, agrupaciones sociales y los consulados de México en Estados Unidos

Ciudad de México.- El Gobierno de México, a través del Fondo de Cultura Económica (FCE), presentó las 27 obras literarias que conforman la colección 25 para el 25, que a partir del 17 de diciembre, distribuirá gratuitamente 2.5 millones de libros a jóvenes de 15 a 30 años de 14 países de América Latina.

La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el 17 de diciembre en el Zócalo de la Ciudad de México se abrirá la primera caja de libros para poner en marcha este proyecto de fomento a la lectura.

“Dos y medio millones de libros regalados en América Latina, en varios convenios que Paco (Ignacio Taibo II), desde el Fondo de Cultura Económica, ha venido haciendo con gobiernos federales o gobiernos estatales, o incluso municipales de distintos lugares de América Latina y estamos muy contentos. El 17 de diciembre en el Zócalo abrimos las primeras cajas de regalo de 25 para el 25”, destacó en la conferencia matutina: “Las mañaneras del pueblo.

El director general de FCE, Paco Ignacio Taibo II, expuso que se trató de un esfuerzo de dos años, al que se sumaron Uruguay, Honduras, todas las librerías del FCE en América Latina, grupos sociales con quienes se establecieron alianzas para la distribución de los libros, así como la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para que esta colección llegue, a través de los consulados, a la comunidad mexicana en Estados Unidos.

Informó que, el 17 de diciembre, se abrirán de manera simultánea en 200 lugares de América Latina, las cajas de los libros que serán obsequiados como un acto simbólico de fomento a la lectura. “La expectativa es que cambiemos la manera de leer de millares, decenas de millares, centenares de millares de adolescentes”, resaltó.

Además, destacó que el objetivo es que los jóvenes lectores intercambien los libros a través de clubs y salas de lectura creados en diferentes lugares de América Latina.

Los títulos que serán obsequiados son:

    Juan Gelman — Cómo tirar contra la muerte.
    Nona Fernández — Space Invaders.
    Manuel Rojas — El vaso de leche y otras historias.
    Raúl Zurita — Poemas.
    Piedad Bonnett — Los privilegios del olvido.
    Gabriel García Márquez — Operación Carlota.
    Roberto Fernández Retamar — Poemas.
    Miguel Donoso Pareja — La muerte de Tyrone Power.
    Roque Dalton — Las historias prohibidas de Pulgarcito.
    Dante Liano — Réquiem por Teresa.
    Alaíde Foppa — Vientos de primavera con prólogo de Elena Poniatowska
    Miguel Ángel Asturias — Week-end en Guatemala.
    Carlos Montemayor — Guerra en el paraíso.
    Fabrizio Mejía Madrid — Disparos en la oscuridad.
    Adela Fernández — Duermevelas.
    Guadalupe Dueñas — Cuentos.
    Amparo Dávila — Música concreta.
    Sergio Ramírez — El zorro.
    José María Arguedas — Agua.
    Blanca Varela — Canto villano.
    Eduardo Galeano — La maravillosa vida breve de Ernesto Guevara.
    Mario Benedetti — Geografías.
    Luis Britto García — Habla palabra.
    Osvaldo Bayer — Los anarquistas expropiadores.
    Juan Carlos Onetti — Cuentos.
    Andrés Caicedo — El atravesado.
    Eduardo Rosenzvaig — Mañana es lejos

El director general del FCE explicó que por el momento la colección se conforma por 27 obras literarias; sin embargo, se espera sumar un libro más. “A lo mejor damos la sorpresa y van a ser 25 más tres pilones, eso lo sabremos en las próximas horas del último intento que estamos haciendo”, agregó.



Publicado en NACIONAL

•         El invento ya cuenta con la patente otorgada por el IMPI

BUAP. 5 de julio de 2017.-  Con el propósito de estar a la vanguardia en nuevas tecnologías de circuitos integrados, un investigador de la Facultad de Ciencias de la Electrónica (FCE) de la BUAP desarrolló un amplificador de voltaje con características robustas, que permite un ahorro de energía en aparatos electrónicos, el cual ha sido patentado ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

            “Conforme ha evolucionado la tecnología para la manufactura de circuitos, ahora es más complicado fabricar amplificadores, debido a que se usan materiales más pequeños y delgados que provocan que las características de los mismos no sean tan buenas y sean menos robustas. Es decir, menos confiables para los requerimientos de la industria”, explicó Víctor Rodolfo González Díaz, responsable del Laboratorio de Diseño y Caracterización de Circuitos y Sistemas de la FCE.

Por ello, buscó una mejora de los dispositivos, a partir de una nueva arquitectura, la cual está conformada por tres etapas en serie de amplificadores que utilizan una estrategia de ampliación mediante múltiples trayectorias.

“Lo que hicimos fue predecir el comportamiento del amplificador por medio de las rutas que sigue la señal analógica hacia la salida; de esta forma, logramos tener un desempeño muy bueno, sin el uso de elementos pasivos como los resistores”, afirmó.

   Esto quiere decir que una vez que se han eliminado los resistores en el proceso de manufactura, el amplificador está hecho principalmente por transistores y elementos capacitivos que aumentan considerablemente la confiabilidad requerida en la industria y reducen los costos de fabricación.

González Díaz, doctor en Diseño de Circuitos Integrados por el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, comentó que este amplificador es capaz de consumir hasta un miliwatt al momento de procesar señales de audio y video, a diferencia de un amplificador tradicional que al realizar las mismas funciones consume aproximadamente 100 miliwatts de potencia, por lo que se consiguió una reducción de energía de 99 miliwatts, lo que se refleja en un mejor rendimiento de la batería de los dispositivos en los que se use.

Los amplificadores de voltaje son un elemento fundamental en cualquier circuito electrónico, debido a que son utilizados dentro de los convertidores analógico-digitales, incluso para llevar las señales fuera de los circuitos integrados.    

“En electrónica estas señales son de una amplitud muy pequeña y para que puedan ser procesadas se necesita un amplificador de voltaje; por ejemplo, supongamos que en un celular tengo una señal con un valor del orden de  diez mili (1e-3) volts, la cual quiero magnificar para escucharla en unos audífonos o transmitirla a otro teléfono, para ello es necesario amplificar la señal y esa es la función directa de estos dispositivos”, detalló.

A nivel industrial, comentó el investigador, los circuitos integrados se encuentran en cualquier aparato electrónico como celulares y computadoras -entre muchos otros- y estos a su vez se ocupan en casi todas las aplicaciones de un amplificador de voltaje. 

Gracias a su factibilidad y aplicación, a mediados del 2016 el IMPI le otorgó a la BUAP el título de patente de este invento denominado “Etapa de salida AB para amplificadores operacionales”, con el número 341693.

Publicado en TECNOLOGÍA

Consola de depuración de Joomla!

Sesión

Información del perfil

Uso de la memoria

Consultas de la base de datos