Domingo, 17 Septiembre 2017 17:38

Somos historia y esperanza

Artículo | Algo Más Que Palabras

    Hoy más que nunca necesitamos hazañas conjuntas para rescatarnos unos a otros de las muchas cruces impuestas en el diario de nuestra vida, puesto que ha de ser todo más armónico, para poder reflexionar y hacer memoria. Si no se camina en armonía, si no se respeta al análogo, difícilmente vamos a poder construir algo. Es evidente que no se comprende nada de lo que somos sin hacer historia. Realmente es lo que nos orienta. En buena lógica, somos lo que día a día tejemos cada cual consigo mismo y junto a los demás. Bajo esta dimensión de la memoria es importante que recapitulemos con ojos mediadores, hacia la realización de un mundo más sensible, donde nadie quede excluido. En este contexto, tampoco se puede comprender, las singularidades destructivas de algunas gentes, que en lugar de propiciar sosiego, discriminan y siembran el terror.

Ante esta ignominiosa realidad, imagino, que haría falta tomar la delantera, hacer frente a la intolerancia, reconstruir vínculos, perdonar de corazón y defender los derechos humanos por doquier. La referente actividad del Secretario General de la ONU, António Guterres, que recientemente hizo sonar la campana de la paz de los jardines de la ONU, en Nueva York, con monedas y medallas donadas por los Estados Miembros, el Pontífice y otros individuos, entre los que se incluyeron niños de más de sesenta países, durante la ceremonia anual, para llamar a pensar en el sufrimiento y devastación que causan las guerras y unir a la población mundial a favor de la concordia. Este gesto, naturalmente, ha de ayudarnos a modificar actitudes. A propósito, también señaló, el citado director administrativo de la Organización, en un vídeo para conmemorar la efeméride del 21 de septiembre, que  “no debemos permitir que grupos de interés, ambiciones nacionales o diferencias políticas hagan peligrar la paz”. Ciertamente, sin conciliación nada subsiste, tampoco el progreso ni el bienestar que tanto vociferamos y requerimos.

    Dejemos, por consiguiente, que la historia nos purifique el curso de los hechos. Hemos de tomar con valentía horizontes nuevos. Decirlo es fácil, hacerlo ya es más difícil. Indudablemente, tenemos que batallar todos los días contra las amargas injusticias que se producen en este mundo. Infinidad de mártires pueden testimoniarnos su manera de obrar contra ese brío de maldad que pretende ahogarnos. Pensemos, además, en tantas familias que viven en la desesperación permanente. Por eso, es tiempo de acoger, de prestar atención a esos caminantes que piden nuestro auxilio en cualquier esquina del camino. Es hora de abrazarnos, de llorar y de reír juntos, de donarnos y de mostrar nuestra mayor esperanza por el bien,  que es la mejor bondad que podemos y debemos injertarnos, ante una humanidad tan pasiva. Recordemos que unos 815 millones de personas en el planeta sufren hambre, lo que representa el 11% de la población y la cifra más alta en la última década. Lo acaba de refrendar el director adjunto de la División de Economía del Desarrollo Agrícola de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con estas palabras que debieran ponernos más en ejercicio: “la tendencia observada en los últimos diez años no sólo es que ha crecido el número de conflictos, sino que además son trances que se han tornado más complejos y difíciles de resolver, entonces estamos viendo que la mayoría de las personas que sufren de hambre y desnutrición precisamente viven en países que están experimentando luchas”. Desde luego, deberíamos aminorar esta injusta descripción. De lo contrario, no se va a eliminar el hambre en el año 2030, tal y como estaba prometido en la añorada agenda de los buenos propósitos.

    Sin duda, ha llegado el momento de pasar de las promesas a las obligaciones concretas. No olvidemos que somos historia, pero también esperanza. Deberíamos serlo para esos 155 millones de niños menores de cinco años que tienen retraso en el crecimiento, mientras que 52 millones están por debajo del peso recomendado para una buena salud. De igual modo, hemos de extender nuestra ocupación y preocupación por enfermedades como la anemia entre las mujeres y la obesidad adulta, lo que nos exige esfuerzos renovados y nuevas formas de trabajar colectivamente, sin tantos intereses, subrayando la importancia de hacerlo sosegadamente. Para desgracia nuestra, hemos pasado de ser personas con anhelos de entusiasmo por vivir mejor cada día, humanamente hermanados, a ser provocadores permanentes unos contra otros, inhumanamente repelentes. De ahí, la imperante necesidad de abrir nuevas sendas de unidad en las que todos tengamos voz para apagar las tinieblas del odio y encender los caminos esperanzados de la luz. Tengamos presente que, un amanecer acorde a todo espíritu pueda dar lugar a otro, y a otro, y al siguiente, hasta llegar al abandono y a la entrega de las armas.

    El testimonio del pueblo colombiano, dispuesto a respirar en justo ritmo de correspondencia humanística, es una de las mejores noticias que se está produciendo en el mundo en estos últimos años, y esto hay que aplaudirlo y celebrarlo, porque no es fácil cerrar heridas, renunciando a la venganza para abrirse a la convivencia más profunda. Recordemos las palabras del Papa Francisco en Colombia, justo en el gran encuentro de oración por la reconciliación nacional: “sanemos aquel dolor y acojamos a todo ser humano que cometió delitos, los reconoce, se arrepiente y se compromete a reparar, contribuyendo a la construcción del orden nuevo donde brille la justicia y la paz”. El mundo también necesita de una humanidad renovada, dispuesta a transformarse en vida, mediante el impulso y la grandeza del amor auténtico. Quizás sea el momento de escucharnos más el alma, de volvernos más compasivos, a la vez que más humanitarios. Llegado a este punto, siempre lo digo, a los enemigos hay que volverlos amigos; y pensar, en la creación de una verdadera civilización cohesionada, donde prime la cultura reconciliada, que es lo que da impulso a la belleza que nos trasciende. 

    Sea como fuere, en esta dimensión de la que somos historia y esperanza, hemos de saber que el futuro es nuestro, a poco que miremos hacia adelante. Y en este sentido, ahora es el momento de activar un mundo más unido, más de todos y de nadie en particular. A la par necesitamos protegernos mejor. Si el terrorismo no tiene fronteras, los ataques cibernéticos tampoco y nadie está inmune. No es de recibo que nos dejemos morir en la red, tampoco en el mar, y aun peor, por falta de una atmósfera limpia.  En consecuencia; debates muchos, pero decisiones también. Y si el mundo debe hermanarse a través de una unión de libertad, se han de reducir las desigualdades, pues cada ciudadano es por sí mismo un ser tan digno como otro cualquiera. Por otra parte, la fuerza de una ley internacional mundializada ha de reemplazar con urgencia la ley de los fuertes y poderosos, que únicamente les mueve el deseo de impulsar la carrera armamentística. O sea, el negocio. Sirva como argumento el Estado de Derecho en países democráticos que no es facultativo, sino obligatorio. Esto puede ser un buen trampolín para que todo el orbe se sienta más compenetrado, más esperanzado, más vivo en principios y valores. Progresemos, pues, en esa conciencia de rescate, como acción y reacción, bajo el estimulante vital de la confianza. Al fin y al cabo, la realidad puede ser bochornosa, pero tras de sí, todo escampa, retornando a la autosatisfacción del deber cumplido, que es lo que nos hace mantener la cabeza siempre en alto.

Víctor Corcoba Herrero / Escritor
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Miércoles, 13 Septiembre 2017 16:43

Promover vías de entendimiento

Artículo | Algo Más Que Palabras
  
    No tenemos corazón. Somos como piedras sobre el horizonte de los días. Cuesta creerlo, pero es así, coexistimos en ocasiones siendo el peor enemigo de nosotros mismos. A los hechos me remito: El 77% de los menores migrantes o refugiados que emprenden la ruta del Mediterráneo central fueron víctimas de abuso, explotación o sufrieron prácticas equiparables a la trata de personas, según un informe conjunto del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), divulgado recientemente. Hacer espacio para nuestros análogos requiere de valor y perseverancia; pero, sobre todo, lo que no podemos y no debemos hacer es permanecer sin hacer nada, permitiendo que las tragedias y los comercios de vidas humanas pasen desapercibidas. Quizás nuestro primer paso sea sentir el dolor de los demás como algo propio, para poder cambiar de actitud ante el sufrimiento de la humanidad. Nunca debemos acostumbrarnos a permanecer indiferentes ante la siembra de maldades. Es hora de la acción para, entre todos, buscar procesos de liberación de los males que nos azotan, que son muchos y muy crueles.

    Tenemos que promover vías de entendimiento. Esto es básico. Las religiones, en este sentido, mientras oran y sirven, pueden y deben hacer buenos sembrados de amor para activar caminos de comunión. Los gobernantes, igualmente, han de amar a su pueblo con humildad.  Así, pues, cada ser humano que asume responsabilidades ha de tener claro lo de servir al bien colectivo, y ha de despojarse de los intereses sectoriales. Indudablemente estamos llamados a entendernos, sin negar la dura realidad que vivimos, por esa ausencia de ética y de sentido humano, que nos hemos dejado desvalijar. Es evidente que tenemos que promover más unidad dentro de nuestra sociedad y, por ende, hace falta impulsar la propia dimensión humana, aprovechando mejor la globalización para ayudarnos más unos a otros, máxime en unos momentos de tantas desigualdades. Hoy en día, mientras emerge una riqueza obtenida por unos privilegiados, no siempre por medios lícitos, escandaliza la propagación de una pobreza en grandes sectores sociales. Ante este escenario injusto hemos de responder con una nueva visión del mundo y de la propia vida, coaligando posturas y estableciendo cauces o programas de referencia, que no solo nos propicien el entendimiento entre semejantes, también nos motiven a ser más cooperantes entre culturas.

    Humanamente hemos de estimularnos cada vez más a interrelacionarnos, desde la rectitud,  porque a todos nos interesa. Avivar, en consecuencia, una cultura  de unidad de la familia humana, conlleva reforzar esa alianza que todos nos merecemos, cuando menos para hallarnos y trazar cauces de compresión que al menos nos injerte un poco de sosiego en el alma.  Ya en su tiempo lo decía el filósofo y teólogo, Santo Tomás de Aquino (1224-1274), “el ser de las cosas, no su verdad, es la causa de la verdad en el entendimiento”. Sin duda, es desde la hondura, como confluye pensamiento y sentimiento en un auténtico contenido de amor, que lleva a un pensar y desear colectivamente. Justamente, es a partir de este ámbito de entendimiento y de diálogo, como podemos avanzar en humanidad. Realmente son muchas las vidas atormentadas por la intolerancia las que a diario solicitan nuestro auxilio. Nunca es tarde para prestar ayuda, para superar nuestras diferencias, sabiendo que todo depende de nosotros, de nuestras actuaciones, de nuestra manera de vivir. Ojalá fuésemos más agentes de paz, con lo que esto conlleva de artífices del entendimiento y de lo armónico, que es lo que verdaderamente nos imprime entusiasmo.

    Ilusionarse por entenderse uno así mismo y en correlación, para ponerse en contacto con el mundo como realidad, captando sus latidos y a la vez su modo de sentir, debiera ser materia obligatoria en todos los centros docentes, algo que sólo puede alcanzarse desde una buena disposición para comprender y, así, poder discernir. Formarnos en el discernimiento es clave ante la abundancia de horizontes que se nos presentan. Por eso, hace falta que nos sintamos libres y responsables para ese cambio profundo en el modo de entender la vida y las relaciones entre nosotros, los humanos. Por otra parte, el hecho de que determinadas legislaciones de algunos Estados, no sancionen ni corrijan hechos delictivos que contradicen sus mismas constituciones, e incluso los propios derechos humanos, lo único que hacen es agrandar las agresiones contra la dignidad del ser humano. Desde luego, esta fluctuación es un síntoma preocupante de un grave deterioro moral que hemos de atajar más pronto que tarde. No olvidemos que sin moralidad, y sin amor a esa moral, tampoco podemos enmendar los traspiés de nuestras necias inclinaciones.

Víctor Corcoba Herrero / Escritor
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Artículo | Algo Más Que Palabras
  
    En nuestra época hace falta otra energía más auténticamente humana. Los males no comenzaron ayer, los hemos dejado pasar, y el tiempo de los tormentos nos empieza a atormentar. Ya no sirven los pregones encaminados a las buenas acciones, hace falta coraje y acción para derribar los muros de la mentira, de la hipocresía permanente sostenida por la desfachatez de algunos dirigentes, más preocupados por el dominio que por servir, por acumular riqueza para sí y los suyos en vez de trabajar por la justicia social. Personalmente, hace tiempo que lo vengo clamando en todos mis artículos, con verdadero afán y desvelo. Las realidades destructoras de la especie humana las hemos ido negando una a una, insensiblemente, y no hemos sido capaces de decir ¡basta! El peligro es negar a un prójimo excluido y quedar con los brazos cruzados, sin hacer nada, con la indiferencia más absoluta. O vamos todos en la misma dirección, como ha de ir la familia humana, auxiliándonos unos a otros, o esta deshumanización nos devora más pronto que tarde.

Para desgracia nuestra, en esta sociedad globalizada, nos cohabitan determinadas estructuras de poder, más predispuestas por la vestimenta de lo políticamente correcto, que por enfrentarse al aluvión de falsedades, que son las que verdaderamente ocasionan este clima de inhumanidad que sufrimos, en este planetario horizonte de acomodadas comparsas, que nada hacen por restituir tanta acción irresponsable. El tiempo se nos acaba. Hermanémonos. Todas las culturas, todos los gobernantes, todas las políticas, han de ponerse al servicio del ser humano, por insignificante que nos parezca. O nos defendemos a nosotros mismos, o la explosión de guerras nos dejará sin aliento. No podemos continuar alimentándonos de privilegios, alentándonos con el odio y la venganza; es el momento de la acción, de trabajar por lo armónico, de oponerse a los que cultivan el terror y son intolerantes, con la firmeza de nuestra coherencia humana y la mansedumbre de nuestro espíritu expresivo.

Plantémonos con el verso y la palabra allá donde haya actitud hipócrita. Organicémonos para dar un giro a nuestra historia y desterrar la tiranía invisible del dinero que únicamente garantiza el bienestar de unos pocos. ¡Bravo por el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial, que  requirió al gobierno de Estados Unidos, al igual que a los políticos de más alto nivel, a condenar y rechazar el discurso del odio y los crímenes racistas ocurridos recientemente en la localidad de Charlottesville, que dejaron a una persona muerta!. Son estas prácticas las que nos comprometen a acercarnos más los unos a los otros. Fuera apatías. Todo esto nos enseña a recapacitar, a retornar al mundo de los sentimientos, a tener compasión y a no vivir con un corazón de piedra. Mal que nos pese, no se puede ocultar la verdad. Hay una crisis en todo, fruto de una realidad violenta, corrupta, que ha dejado sin alma a los verdaderos soplos democráticos. Negar esta evidencia, agangrenada a más no poder, nos lleva a una atmósfera tan irrespirable como inmoral, lo que significará una explosión de abusos sin precedentes. No olvidemos que la grandeza de una especie pensante como la nuestra, ha de estar siempre en cohesión a la certeza de su fuerza moral.

Con la rectitud es como se pueden liberar los pueblos y proteger la defensa de los derechos humanos. Es por ello, que urge despojarse de toda estafa moral que nos circunda, para reafirmarnos en respuestas auténticamente humanitarias, con fondo responsable y forma real: de acoger, amparar y fraternizar. Todos nos merecemos ser socorridos y dignificados bajo esa cultura del reencuentro, tantas veces tergiversada en encontronazos, que nos envicia hacia crueldades verdaderamente inhumanas, hasta el extremo de perder el sentimiento más noble de lo honesto. Ojalá cultivásemos más y mejor lo que en su tiempo nos injertó el filosofo y ensayista español, José Ortega y Gasset (1883-1955): “Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral”. Dicho lo cual, cuando desaparece de la humanidad ese sentido decoroso de las cosas, todo va hacia la derrumbe. De ahí, la perentoria obligación de todo ciudadano del mundo de hacer humanidad, con el innato raciocinio del juicio de la conciencia, sabiendo que no es permisible sembrar maldades para lograr bondades. En efecto, si no existe una verdad que guíe y oriente nuestras actividades, difícilmente podemos avanzar hacia esa sabiduría comprensiva de alianzas y convivencias, lo que favorece ese culto hacia lo humano, hoy tan desvirtuado por intereses mezquinos de conveniencias.
 
Víctor Corcoba Herrero / Escritor
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Miércoles, 16 Agosto 2017 15:17

Hay que parar los discursos de odio

Artículo | Algo Más Que Palabras
   
    Vivimos tiempos repelentes, donde nadie escucha al corazón y el corazón es nuestra gnosis. Un verdadero tesoro que aniquilamos. Los efectos de esta frialdad son bien palpables. El mundo se mundializa, pero no se armoniza. La interdependencia de los caminantes se extiende a todos los campos, pero cada día queremos levantar nuevos muros. En lugar de auxiliarnos, nos endiosamos, y los frutos ya están ahí. Lo acaba de advertir un grupo de expertos en derechos humanos de la ONU, tras las manifestaciones de extrema derecha y la violencia registrada en Charlottesville, Virginia: “El racismo y la xenofobia están en aumento en Estados Unidos”. Sin duda, hay que controlar los actos y parar los discursos de odio, donde quiera que se produzcan. A mi juicio, urge en casi la totalidad del planeta, abordar el problema de las manifestaciones de incitación a la violencia racial, con otras políticas más de hermanamiento y consenso. Personalmente, confieso que me había ilusionado con el Decenio Internacional para los Afrodescendientes (2015-2024), pues el lema de “reconocimiento, justicia y desarrollo”, todo hacía presagiar la erradicación de las injusticias sociales heredadas de la historia, pero está visto que los prejuicios y la discriminación racial continua enraizándose en la especie humana. Bajo este marco de intolerancia, lo primordial como ya señalé en algunos artículos anteriores, es cambiar el ánimo humano, retornarlo a lo poético, purificarlo de esos aires de dominio corrupto. De ahí, la importancia de ese factor espiritual, de esas constantes llamadas a la conversión personal de muchas creencias.

    En efecto, las religiosidades pueden ayudar mucho a eliminar cualquier resentimiento, pues si importante es depurar la memoria, para que se active la reconciliación, desde una visión de la persona humana trascendente, no menos vital son esos caminos de encuentro del hombre mismo consigo mismo, a través de su inherente mística natural. Sea como fuere, no debemos formar parte de un mercado que nos monopoliza a su antojo, que nos insta a utilizarnos como mercancía, que nos reclama para la lucha permanente. Olvidamos, con demasiada frecuencia, que  somos un linaje que ha de cohabitar unido en esa búsqueda de la verdad, dignificándonos unos a otros, para reconstruir esa alianza entre pueblos y poder salvaguardar esa belleza que nos vierte la creación. En este sentido, como ha reiterado el Papa Francisco en sucesivas ocasiones, “las religiones tienen una tarea educativa: ayudar al hombre a dar lo mejor de sí”. También la justicia, previo al reconocimiento de la realidad, ha de ser reparadora y, a la vez, reeducadora de valores como la tolerancia, la consideración por los demás y el sometimiento, por parte de todos, a la diversidad. Ojalá, a pesar de los muchos tormentos, seamos capaces de promover esa cultura de diálogo, que impulsa lo equitativo y sostiene la libertad. Es hora, en consecuencia, de llamar al sosiego y de reafirmar y hacer cumplir los valores centrales de la Carta de las Naciones Unidas, que son los valores esenciales de nuestra civilización común, a pesar de esta nebulosa de conflictos que estamos atravesando.

    Por tanto, pienso, que la educación en los derechos humanos debe ser una dimensión fundamental en todos los programas educativos del mundo. Siempre hay que volver a las raíces del alma, para que surja el amor más níveo, y se empequeñezca el odio. Tenemos que huir de este mundo, dominado casi siempre por los poderosos, que aprovecha cualquier ocasión para perjudicar a los demás, pues suelen confiarlo todo a la fuerza y a la violencia. Ya está bien de tanta deshumanización, de tanta conducta racista y xenófoba, que rechaza al más débil, ya sea extranjero, inválido o pobre. Nos falta esa mano tendida, esa conciencia por lo humano, para salir del completo fracaso moral de los prejuicios raciales y de las rivalidades étnicas. Sin embargo, nos sobran comportamientos altaneros, que es lo que nos está impidiendo convivir. Hay que salir de la mundanidad del choque y del cheque, y reorientarnos hacia otra sabiduría más desprendida, y no tan prendida de intereses, si en verdad queremos reducir el calvario de las desigualdades. Por desgracia, existen informes aterradores de violaciones a los derechos humanos. Y por si fuera poco el dolor, UNICEF acaba de recordarnos que, el país africano, ocupa el último lugar en el índice de Desarrollo Humano, llamándonos a todos a no abandonar a los niños de la República Centroafricana. Seguro que cada cual, por insignificante que nos parezca, podemos hacer mucho más. Intentémoslo al menos. No hay otra manera de hacer familia, que practicando el auténtico amor. Quién lo probó lo sabe y, asimismo, conoce que la felicidad llega por esta vía.

Víctor Corcoba Herrero / Escritor
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El gobernador Tony Gali entregó un reconocimiento al doctor Arturo Reyes por su contribución a nivel internacional en el campo de la investigación biomédica, con la creación de las vacunas contra el Zika, Dengue, Chikungunya y Malaria.

El mandatario destacó que Arturo Reyes, quien es originario del municipio de Teziutlán, es un orgullo para los poblanos ya que pone en alto el nombre del estado con sus aportaciones a la medicina. 

Asimismo, reiteró que su gobierno seguirá apoyando los proyectos que fortalezcan las acciones en materia de salud.  

Tony Gali recordó que el Plan Estatal de Desarrollo está alineado a la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que, precisamente, privilegia la salud como un tema esencial en el bienestar y desarrollo humano.

Por su parte, Arturo Reyes, quien también es catedrático en la Universidad de Oxford, agradeció al Ejecutivo esta distinción y aseguró que es importante transmitir a la sociedad los avances científicos. 

Informó que el gobierno británico avaló la innovación que representan las vacunas de Zika y Chikungunya, por lo que ha seguido financiando su trabajo para que, al término de su desarrollo en Inglaterra, se puedan compartir en países donde hay registro de estos padecimientos. 

El académico explicó que ha recibido todo el respaldo por parte de dichas autoridades pero gestionará las licencias correspondientes con el gobierno mexicano para probar su creación en beneficio de las familias de su propio país.

En el encuentro estuvieron presentes el Presidente Municipal de Teziutlán, Antonio Vázquez, así como familiares del investigador.

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Domingo, 16 Julio 2017 17:03

Hay que aprender a amarse

Artículo | Algo Más Que Palabras
 
    Nuestro mundo anda crecido de desórdenes y fuerzas divisorias, pues la falta de respeto y la violación de los derechos humanos, lo han convertido en un diario de muerte contra todos los moradores.  Nadie está seguro en ningún sitio. Ante esta situación, pienso que es un deber de todos activar en la sociedad una conciencia de consideración hacia todos ser vivo,  y también hacia nuestro entorno, aparte de que cada cultura debería incentivar modos y modelos responsables de coexistencias. Subsiguientemente, creo que es fundamental interactuar de otra forma, con un lenguaje más auténtico y cercano, ya que todo ser humano está llamado a entenderse y a ser comprendido por su análogo. Por tanto, para abordar estos problemas, a mi manera de ver, se hace imprescindible atajar las causas que los provocan, fomentando y defendiendo la generosidad, junto a los lazos de amistad, siempre vinculantes a un ambiente más unido y hermanado. Se trata de tender puentes, o si quieren la mano, a tantos excluidos del sistema. Urge sacarlos de su tristeza, abrazarlos, y hacerles sentir que otro mundo más justo es posible, en la medida en que rompamos su círculo de soledades y bochornos.

Desde luego, lo prioritario es que la gente en lugar de ejercitarse en el odio, aprenda a amarse. Una especie que en verdad se estima, transforma el mundo y derriba todas las barreras que nos separan. Esta es la cuestión a considerar ante tantas tragedias y necesidades que golpean a nuestros semejantes. El discurso de la venganza nos deja sin nervio y también sin verbo que nos aliente. A propósito, el Secretario General de la ONU, António Guterres, acaba de ser contundente: “La voz, la autoridad y el ejemplo de los líderes religiosos son vitales  para prevenir la incitación a la violencia”. Ciertamente, en un momento en el que las religiones se han tergiversado y manipulado para justificar la marea de hechos violentos, conviene reconsiderar que la mística auténtica es manantial armónico y no fuente de absurdas batallas. Por otra parte, el espíritu humano no puede perder de vista el sentido hondo de las experiencias de vida y, en este sentido, necesita recuperar la esperanza en el amor más efectivo.

Cada uno de nosotros tiene su propia identidad poética, a la que es fiel, y con la que debe avanzar autónomamente, experimentando con su personal actuación, la de ponerse al servicio de los demás para sentirse cuando menos más libre, algo tan sublime como la distintiva humanidad. No podemos seguir con esta frialdad de relaciones humanas. A mi juicio, es primordial que la sociedad trabaje conjuntamente en todos los ámbitos para crear vínculos de unidad y unión, que rompan los muros que nos aíslan y marginan. Estamos predestinados a dejarnos amar y a ser amados, por lógica conciencia humana, sabiendo que sólo así se puede favorecer una mejor convivencia y lograr, de esta manera, superar el aluvión de dificultades que soportamos a diario. Los pueblos alzados en contiendas jamás alcanzarán prosperidad alguna. La gente tiene que cultivarse en el sosiego para poder orientar sus decisiones en favor de una actuación más colectiva, de protección de nuestro hábitat, para construir y reconstruir una civilización cada vez más solidaria y compasiva.

El día que la humanidad, en su conjunto, haya aprendido a amarse, no a armarse,  habremos alcanzado el mayor signo de vida, pues nadie morirá nunca, todos seremos recordados por nuestra capacidad comprensiva y por nuestra actitud de donación. La receta de un doctor de la Iglesia, considerado el Santo de la Amabilidad, como San Francisco de Sales,  seguro que nos pone en el buen camino. Este era su clarividente mensaje: “Se aprende a hablar, hablando. A estudiar, estudiando. A trabajar, trabajando. De igual forma se aprende a amar, amando”. Indudablemente, si la vida nos hace pensar en la vida, es el amor también el que nos da amor, y no las condiciones económicas favorables. Cuando uno experimenta un gran afecto en su caminar, todo adquiere otro sentido más del espíritu que del cuerpo, y así, cuando se sufre con el otro, por los otros, se da verdaderamente un sentido de pertenecía que no es un fundirse, pero tampoco un hundirse, sino un partir y un compartir, hasta que se convierta en un estilo existencial, donde el vínculo de la amistad lo es todo, inclusive más que el talento, puesto que es un sentimiento noble y valioso en la vida de los seres humanos de todo el planeta.

Amarse, efectivamente, es impulsar un cultivo diferente al actual, y en el que ha de jugar un papel transcendental la educación, para que el respeto germine con más fuerza si cabe, pues nunca el cambio fue más requerido en un mundo tan desigual y de tantas incoherencias, renombradas como crisis democráticas.  Pongamos, sobre la mesa, el reiterado compromiso del mundo por crear un mejor futuro para todos, para las personas y el planeta, pero no pasamos del intento a la acción, precisamente, por esa falta de autenticidad, de coraje en el cambio del sistema financiero global, más empeñado en otros intereses más mercantilistas que humanos, y aunque nos consta que los países del G20 han movilizado miles de millones de dólares en el último año hacia el desarrollo sostenible, la realidad nos apunta que la economía y la ecología, hoy por hoy, son mundos contrapuestos. Falla esa generosidad, propia del auténtico amor entre las gentes, para unir responsabilidades y no intereses monetarios, que todo lo vician y corrompen.

Ojalá podamos sentirnos ciudadanos del mundo, con lo que esto supone de ética moral y de convivencia armónica, a través de la naturaleza de la que formamos parte y por la que somos el todo. Esa universalidad que nos merecemos hay que ponerla en práctica. Hoy muchas comunidades aún se hallan por debajo de la mayoría de los indicadores sociales y económicos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. ¿Hasta cuándo? Está visto que nos falta amor y nos sobra adulación. Lo escribió, en verso, el mismo Pablo Neruda: “es tan corto el amor y tan largo el olvido”. Por omisión, cuántas cosas necesarias dejan de hacerse, que no es menos reprochable que la comisión del mal.

En todo caso, la apuesta del amor en un mundo tan desencantado, con tantos desengaños en los vínculos del compromiso, con tantas acepciones comerciales cínicas, donde nadie se ocupa ni preocupa por el otro, debe hacernos repensar sobre el alcance del término. El amor no entiende de medias tintas y menos de tintes que no son transparentes.  Mi prójimo es cualquier ciudadano que me requiera y yo pueda auxiliarle. Cuando esto se produce, ahí nace el amor en su pureza, el auténtico amor, que es gratuito y servicial siempre. Sin embargo, nos hemos acostumbrado a que los pudientes de este mundo suelan acoger una posición de superioridad, en lugar de donación, que es lo que verdaderamente nos hace humanitarios. Algo fundamental para cualquier proceso en construcción que ponga, en primer lugar, el desarrollo orientado hacia la satisfacción de las necesidades humanas  globales y la conservación de la naturaleza. De ahí la necesidad de transitar por caminos abiertos, con un corazón que ve y siente;  y que, por ende, actúa en consecuencia. Al fin y al cabo, el amor todo lo vence y convence. Tanto es así, que nuestra alma no tiene edad para aprender a amar, el aprendizaje es un perseverante deber, lo que nos exige ser compasivo, puesto que el amor compadece, –como decía Unamuno- , “y compadece más cuanto más ama”. Además; es buena señal de que así sea, al menos para conciliar cuánto más reconciliaciones mejor.
 
Víctor Corcoba Herrero / Escritor
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Domingo, 02 Julio 2017 17:58

Un poco de MUJERES y JÓVENES

Columna | Tierra de Sal

El tema que hoy abordaré, gira en torno a dos temas que se han vuelto el enfoque para el fortalecimiento de cualquier partido y/o agrupación política nacional, estatal y municipal.

Si lo único que debemos hacer es analizar las estadísticas, donde refieren que en el 2017, según los datos de la CIA  y las Naciones Unidas, en el mundo hay actualmente un 50,4 % de hombres y un 49,6 % mujeres.

Si la población mundial para este año 2017 ronda los 7350 millones de personas ,3700 millones de hombres son los que habitan el plantea y 3650 millones de mujeres. Es decir, existen 50 millones más de hombres (según la ONU y People and Society).

Para el 2015, México refleja que existimos 61 millones de mujeres contra 58 millones de hombres, es decir, existen 94 hombres por cada 100 mujeres. En Puebla de un total aproximado de 6,168,883 habitantes 2,943,677 son varones y 3,225,206  son mujeres. 

Imagínate lector, la enorme población que tiene México y específicamente Puebla. Pero, si bien es cierto que la serie de políticas públicas y estrategia de marketing político debe estar relacionado con el target group que queremos impactar, pues, ¿qué pensarías si segmentamos más nuestro estudio? 

Si te comento que los datos del gobierno federal para 2016, posicionan al sector de jóvenes con el dato de 37, 504, 392 jóvenes de 12 a 29 años de edad.

Los jóvenes representan el 31.4% de la población total de México.

La distribución entre hombres y mujeres jóvenes es muy similar, 49.4% en hombres y 50.6% en mujeres.

Pues, con éstas estadísticas y con expertos en estrategias de estos millennials, se puede captar la atención de este sector que a nivel mundial está a la baja, pero en México y, muy en especial en Puebla se vuelve un grupo social, que pocos han podido impactar.

Ahora bien, tenemos ya dos grupos sociales donde todas las estrategias de marketing deberían lograr un fuerte impacto: MUJERES y JÓVENES.

Si segmento un poco más el target group, debo partir de una lectura muy atenta sobre las características psicosociales, económicas y culturales que rodean  a ambos grupos.

Primero, los millennials los entendemos como la generación “Y”,  que sigue a la generación X. No hay precisión o consenso respecto de las fechas de inicio y fin de esta generación. Algunos refieren que utilizan la referencia de los nacidos en la  década de 1980 como referencia.

Las característica de ellos son, “cercanos a la personalidad crítica, demostrando así su preponderancia en la cultura, cuentan con un pensamiento estratégico, además de ser más sociables y contar con una actitud de ubicuidad, el querer estar atentos a varias cosas al mismo tiempo y la tecnología les permite lograrlo. Dan gran importancia a su autonomía y a su libertad. Por su ideología piensan que todos deben tener su propia opinión, que sea escuchada y respetada independientemente de su edad o su experiencia”.

Ahora, si tenemos claro la forma en que construyen y aprehenden al mundo, pues, te debes imaginar, bajo qué discursos debemos orientar todo tipo de acción comunicativa (será tema de otra colaboración). Ellos, se vuelven, el mercado a cautivar de quienes son los hacedores de las estrategias y técnicas de mercadeo.

En el tema de MUJERES, pues el escenario se vuelve similar, si hablamos de las 3 millones  de mujeres poblanas, te imaginarás, el intenso análisis de  entorno social y, si vamos más allá, las características psicosociales, económicas e ideológicas de este sector de mujeres que debemos ser consideradas pero no en la hechura de las “barbies”, al estilo del marketing norteamericano ¡No por favor!

En México, necesitamos políticas públicas, incluyentes, transformadoras que inviten a la suma y al trabajo por una mejor sociedad.

SÍ, a través de una estrategia de género, que no sea formadora de barbies pero SÍ, de mujeres revolucionarias, donde las ideas, se vuelvan respetuosas, sensibles, congruentes, democráticas e incluyentes.

Las mujeres NO debemos permitir, que exista un falso posicionamiento que NO nos permita fortalecer los lazos de una respetuosa unidad  transformadora.

Si eres mujer, sólo dejaré en el tintero “si los varones, tienen la capacidad de sentarse a la mesa, tomar acuerdos, generar compromisos, hacer alianzas, sin ser amigos; entonces, ¿por qué nosotras no?

Es cuánto. Al tiempo.

Twitter | @mayrusmayrus7 @divandelamujer

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Miércoles, 21 Junio 2017 17:33

Rehacer la humanidad

Artículo | Algo Más Que Palabras
  
    Con la multitud de crueldades sembradas por doquier rincón del mundo, es preciso activar la reconstrucción de existencias desde la esperanza a un proceder digno, el que todos nos merecemos por el hecho de ser personas. No podemos continuar con esta deshumanización, máxime en un momento en que,  según cifras de agencias de la ONU, 1 de cada 113 personas es desplazada o refugiada y cada minuto 24 personas lo dejan todo para huir de la guerra, la persecución o el terror. Si importante es trabajar unidos, a mi juicio es vital rehacernos como seres caritativos. Es una lástima que los países que menos recursos tienen son los que hacen más por los débiles. Para empezar debiéramos aprender a soportarnos, a guardarnos estima, a competir menos y a compartir más, a vivir y a dejar vivir. Ya está bien de injertar tanta ración de tormentos. Realmente me entristece esta aguda psicosis bélica que nos envuelve. Hace falta que la sociedad deje de ser tan fría, dominadora y sumisa a la vez, pues más que un rebaño sin consistencia alguna, hemos de ser corazón y savia, siempre dispuestos a ser familia y a hacer familia, con la altura espiritual que esto supone. Ahora sabemos que una cifra récord de 141 millones de personas en 37 países necesita ayuda humanitaria; mientras, los planes de respuesta de la ONU destinados a ayudar a 101 millones de los más vulnerables, ha recibido solamente una cuarta parte de los fondos requeridos. Estos datos nos indican que tenemos que ser más bondadosos humanitariamente, ya que en un mundo globalizado como el actual es mejor afrontar los retos coordinados y unidos que dispersos y divididos.

    Sin duda, la humanidad deberá formar un cuerpo integral para poder avanzar en calidad de fortaleza, y así, poder mejorar de este modo, un espíritu hermanado y no tan revanchista como el momento presente. Por ello, tenemos que recuperar la racionalidad de lo humano frente a tanta inhumanidad, lo que impone una fuerte vinculación honesta responsable y profundamente solidaria. De ahí, la importancia de los diálogos entre las generaciones, entre familias y pueblo, porque todos somos pueblo, con la capacidad de dar y recibir. Lo que es alarmante es que siga imperante el sufrimiento en tantas poblaciones del mundo, donde el vivir diario es peligroso y desesperante, a pesar de que las expectativas de vida vayan en aumento. En vista de la situación tan nefasta, nos alegra que Uganda lleve a cabo una cumbre solidaria con el apoyo de Naciones Unidas para hacer frente a la creciente crisis de refugiados. Ojalá este tipo de actuaciones, que desempeñan un papel fecundo de levadura en la relación social y de animación humana,  nos injerte a todas las culturas un cambio más allá del poderío tecnológico, ya que los valores genuinos deberían impregnar nuestras andanzas, así como el recogimiento por la creación. Por tanto, bajo esta acción de mezclarnos, de apoyarnos, de ayudarnos a caminar unos en otros, es como nos podemos rehacer humanamente, permitiendo que la economía y las finanzas se pongan al servicio de todos y no al interés de unos pocos privilegiados, que han puesto al dinero como fin y razón de toda actividad e iniciativa.

    No podemos permitir que se haga todo por dinero como se suele hacer. Sea como fuere, no es de recibo continuar destruyéndonos como unos genuinos irresponsables. Bien es verdad que para rehacerse, a mi juicio lo prioritario es impulsar una verdadera globalización de la solidaridad. En ocasiones, olvidamos que detrás de las muchas tragedias familiares hay una desesperada soledad, un grito de incomprensión que nadie ha sabido comprender. Es trascendental, por ende, volver al auténtico sentido de la familia, a propiciar vínculos y no divorcios. Si uno de los riesgos más graves de nuestro linaje, es la permanente separación entre economía y moral, entre política y ética, entre análogos y su poética, pues para volver a la poesía de la que formamos parte, o sea de la vida, hace falta un estilo muy distinto al actual, de donación y cercanía, de proximidad con el prójimo, para que todo ciudadano se sienta escuchado, acogido y acompañado. Quizás si hiciésemos más reflexión entre nosotros nos podríamos reconducir antes. El ser humano hay que volverlo al centro de todo, al centro de las ideas, y también de los sueños. O como han apuntado los promotores del Día Internacional del Yoga, liderados por el gobierno de la India, al considerar que el enfoque de la salud y el bienestar a través de esta disciplina puede ayudar a avanzar hacia estilos de movimiento armónicos con la naturaleza. Esa concordia, tan necesaria, es lo que hoy nos falta en el planeta, en todo el mundo, en parte por una aglomeración de estupideces y de discordancias, hasta el extremo de que se ha perdido ese respeto inherente y natural de los unos hacia los otros.

Víctor Corcoba Herrero / Escritor
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Jueves, 01 Junio 2017 18:18

Acuerdo de Paris

Columna | Desde el portal

 Basado en su férrea defensa de los intereses mercantiles, el Presidente estadunidense Donald Trump anunció la salida de Estados Unidos del Acuerdo de Paris, pese a los llamados del resto de las naciones firmantes a no hacerlo, pero el magnate neoyorquino aduce pérdidas de empleos e ingresos en las empresas por las permanencia en el Pacto que sólo beneficia a unos, según asegura.

 Trump llega a la presidencia estadunidense y arremete en contra de todo tipo de medidas tendientes a beneficiar el desarrollo de la humanidad, principalmente en cuanto al Acuerdo Climático, que ha calificado como un engaño y un cuento de chinos, el TLC, el que afirma beneficia a los países vecinos menos a los EU; a la OTAN y a la ONU, así como medidas asistencialistas de su país.

 La mentalidad empresarial basada en las ganancias y no en los efectos que la actividad industrial genera en el medio ambiente es lo que le interesa, Trump no está en favor de la convivencia pacífica de la humanidad ni en el desarrollo armónico de las sociedades, del pluralismo ideológico y cultural, ni en favor de las minorías, sino que argumenta estar en favor de las mayorías y de los beneficios a sus empresas y a sus trabajadores.

 Tanto Alemania como Rusia han lamentado el abandono de EU del Acuerdo de Paris, pero aseguran que, pese a la ausencia de una de las naciones clave para evitar el calentamiento global y del cambio climático, seguirán trabajando en favor del medio ambiente; la realidad es que Trump defiende otro tipo de intereses y sus limitaciones intelectuales le impiden ver más allá que la suma de pesos y centavos.

TURBILENCIAS

Eva Cadena, enviada de Yunes

 El líder capitalino de MORENA, Martí Batres, ha señalado que la diputada local DE Veracruz, Eva Cadena, fue infiltrada por el gobernador Miguel Ángel Yunes a las filas de MORENA con el objeto de provocar al dirigente nacional, Andrés López Obrador y meterlo en el lío que ya arma la legisladora con licencia, bien financiada por los intereses políticos y económicos que defiende…El jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, presidente de la CONAGO, en reunión con la Comisión de Seguridad y Justicia informó que hoy, en la Secretaría de Gobernación, se firmará mañana un documento en donde se reitera la posición de los gobiernos locales de avanzar en el llamado que hace la CNDH para la implementación de políticas públicas encaminadas a generar un entorno seguro y respetuoso hacia los periodistas, comunicadores y medios de comunicación y dará a conocer los compromisos de los gobiernos locales de derogar los tipos penales de difamación, de calumnia e injurias en breve plazo, así como establecer las fiscalías y demás espacios de protección y estaremos firmando compromisos del gobierno federal e insistiendo que los delitos que correspondan a ese ámbito deberán de ser atendidos por el Gobierno Federal y los que correspondan al ámbito local a los ejecutivos estatales…Luego del pronóstico de lluvias intensas en diversas zonas del estado de Oaxaca emitido por el Sistema Meteorológico Nacional, la administración de Alejandro López Jarquín a través de Protección Civil y Bomberos de Santa Cruz Xoxocotlán ha establecido una serie de estrategias y protocolos de prevención para salvaguardar la integridad de las familias de la población…

www.revista-brecha.com
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El gobernador Tony Gali, previa votación del Copladep, presentó el Plan Estatal de Desarrollo que está constituido por propuestas ciudadanas y rindió un informe trimestral de resultados.

Destacó que el Plan Estatal de Desarrollo, está hecho a la medida y es una ruta responsable, pues los 37 programas que lo integran están sustentados presupuestalmente y está alineado con los 17 objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, adoptada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Además, añadió, reúne los mil 893 proyectos recabados en los Foros Ciudadanos expuestos por todos los grupos sociales, como parte del estilo incluyente y humanista de su administración. 

Acompañado por su esposa Dinorah López de Gali, sus padres e hijos, a quienes agradeció su apoyo permanente, Tony Gali detalló que el Plan consta de cinco ejes: Igualdad de Oportunidades; Prosperidad y Empleos; Sustentabilidad y Medio Ambiente; Tranquilidad para tu Familia  y Buen Gobierno.

Asimismo tendrá tres líneas de carácter transversal: protección integral a niñas, niños y adolescentes, desarrollo equitativo de las regiones, y sociedad con igualdad de género.

Tony Gali enlistó que en materia educativa se equiparon 200 preescolares con aulas de medios, se capacitó a los maestros, se inició la construcción del Instituto de Profesionalización del Magisterio Poblano y el arranque del programa Escuelas al 100 con el que se ejecutarán 423 obras en 178 municipios.

También señaló que como parte del fortalecimiento de los servicios de salud se pusieron en funcionamiento las primeras Unidades de Respuesta a Incidentes Masivos, se instaló el Sistema de Protección Integral para Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), así como la construcción de las Casas de Jóvenes en Progreso en Amozoc, Zacatlán y Tlatlauquitepec y para dar cumplimiento al Compromiso 9 se creó la Coordinación Especializada para prevenir la violencia en contra de las mujeres y las niñas.

Asimismo, subrayó que se entregaron 4 mil 400 créditos a mujeres para que inicien su propio negocio y se cumplieron los Compromisos 5 y 8 con la creación de la Dirección de Atención a Personas con Discapacidad y la Subsecretaría especializada en la Atención a Pueblos Indígenas.

Para fortalecer el turismo en el estado, se lanzó la campaña “Desearía que estuvieras aquí”, que promueve los atractivos de la capital y los 9 Pueblos Mágicos, además la entidad se sumó a “Viajemos todos por México”.

Adicionalmente, mencionó que para fortalecer la economía de los poblanos se ejecutaron diversos esquemas de vinculación laboral que colocaron a más de 6 mil personas en un empleo formal, ubicando al estado en 2017 en el segundo lugar nacional con mayor disminución de desempleo, registrando una tasa de 2.1 por ciento, la más baja en la historia de este indicador de acuerdo al INEGI.

Dijo que, en coordinación con la iniciativa privada y el gobierno de Tlaxcala, se estableció el Clúster Automotriz Zona Centro y en apoyo al campo se implementó el programa de Insumos a Tiempo en beneficio de más de 5 mil pequeños productores de 34 municipios, con una inversión estatal y municipal de 21 millones de pesos.

Además se firmaron siete Convenios de Agricultura por Contrato vinculando de manera directa a mil 700 pequeños productores poblanos y se recibió la denominación de origen del mezcal poblano.

En materia de sustentabilidad anunció que se signará un convenio para el Saneamiento del Alto Atoyac, donde participarán el gobierno federal, los estados de Puebla y Tlaxcala, así como los 22 municipios situados en la cuenca del afluente.

El mandatario reportó que comenzó la primera etapa de la Planta Ablandadora de Agua Sulfurosa en el “Parque Lineal” de la capital, así como la de Tratamiento de Aguas Residuales en el municipio de Huauchinango y se iniciaron 27 obras de agua potable en beneficio de 65 mil habitantes de 15 municipios, en coordinación con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

Como parte del mejoramiento de la infraestructura vial, recordó que se realizaron los trabajos de conservación de la carretera Cholula-Paso de Cortés, tramo Cholula-Xalitzintla, la modernización del Bulevar Forjadores de Puebla, la construcción del Libramiento Arco Sur en el municipio de Teziutlán, la rehabilitación de la Carretera Cuapiaxtla-Cuanopalan y la inauguración del Distribuidor Vial de Xonacatepec.

Para combatir el robo de hidrocarburo en la entidad se fortalecieron las acciones de inteligencia, con lo que se logró la recuperación de 2 millones y medio de litros de combustible robado, la detención de 415 presuntos delincuentes y se aseguraron 1,346 vehículos.

En este sentido, se puso en marcha el Operativo Escudo Zaragoza y como parte del Compromiso 11 se instaló el Consejo Ciudadano de Seguridad y Justicia, además se colocaron Botones de Alerta en el Sistema de Transporte RUTA.

Al respecto, el gobernador recalcó que en Puebla nadie está por encima de la ley y que se actuará con mano firme en el combate a la delincuencia para asegurar la tranquilidad de las familias.

Comentó que con el objetivo de fortalecer el tejido social se impulsó el regreso de las materias de civismo y ética a las escuelas.

El mandatario informó que se iniciaron las Caravanas de Progreso en las distintas regiones del estado, con lo que cumple su Compromiso 21 firmado ante notario.

También se aplicó la reducción del 10 por ciento en los sueldos de subsecretarios y secretarios, incluyendo al Ejecutivo, con lo que cumplió el Compromiso 19 y se creó la Coordinación General de Transparencia, el Compromiso 20.

“Hoy Puebla sigue. Sigue adelante con políticas públicas responsables, para lograr un círculo virtuoso que armonice el desarrollo económico, el desarrollo social, el medio ambiente, los Derechos Humanos y el buen gobierno”, expresó en el Auditorio de la Reforma.

Estuvieron presentes el Jefe de la Oficina del Ejecutivo, Javier Lozano Alarcón; los secretarios General de Gobierno, Diódoro Carrasco; Finanzas y Administración, Raúl Sánchez Kobashi; Cultura y Turismo, Roberto Trauwitz; los presidentes del Tribunal Superior de Justicia, Roberto Flores Toledano, de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, Jorge Aguilar Chedraui, de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Germán Jiménez García, y de la Comisión de Educación en el Congreso del Estado, Cirilo Salas Hernández; el Auditor Superior del Estado, David Villanueva Lomelí y el alcalde de la capital, Luis Banck.

También el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, José Carlos Montiel Solana; los rectores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Alfonso Ruiz Esparza, y de la Universidad Popular Autónoma de Puebla; Emilio José Baños Ardavín; la secretaria general del Partido Acción Nacional, Martha Erika Alonso Hidalgo; el comandante de la 25 Zona Militar, Raúl Gámez Segovia; Presidentes Municipales, integrantes del gabinete estatal, representantes de los siete grupos étnicos del estado e invitados especiales.

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