Washington.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar el tono contra sus socios de la OTAN al calificarlos como “cobardes” por negarse a respaldar de forma directa la ofensiva militar impulsada por Washington en el conflicto con Irán.
Las declaraciones fueron realizadas en su red Truth Social, donde el mandatario aseguró que varios aliados “no quisieron unirse a la lucha” y advirtió que su postura quedará registrada.
Un reclamo en medio de la guerra
El señalamiento ocurre en un momento de alta tensión internacional, marcado por la escalada militar en Medio Oriente. Trump ha presionado abiertamente a los países europeos para que participen más activamente en operaciones vinculadas a la seguridad energética y militar, particularmente en zonas estratégicas como el Golfo Pérsico.
Sin embargo, la mayoría de los miembros europeos de la OTAN ha optado por una postura más cautelosa, privilegiando la vía diplomática y evitando una implicación directa en el conflicto.
Fracturas dentro de la OTAN
No es la primera vez que Trump cuestiona el compromiso de los aliados. Desde su regreso a la Casa Blanca, ha insistido en que Europa depende excesivamente de la protección militar estadounidense, tanto en gasto en defensa como en operaciones internacionales.
En este nuevo episodio, el presidente fue más allá y afirmó que sin Estados Unidos la OTAN “es un tigre de papel”, en una crítica directa al peso real de la alianza sin Washington.
Reacciones y preocupación en Europa
Las declaraciones han generado incomodidad en capitales europeas, donde diplomáticos advierten que este tipo de señalamientos debilitan la cohesión interna en un momento crítico.
Algunos gobiernos han defendido su decisión de no involucrarse militarmente, argumentando que una mayor escalada podría desestabilizar aún más la región y afectar la seguridad global.
Un patrón de confrontación
El episodio se suma a una serie de tensiones recientes entre Estados Unidos y sus aliados, que incluyen disputas por gasto militar, diferencias comerciales e incluso conflictos diplomáticos como el caso de Groenlandia, considerado por analistas como una de las mayores crisis transatlánticas en décadas.
Riesgos para la alianza
Las palabras de Donald Trump reflejan un momento delicado para la OTAN, que enfrenta no solo presiones externas, sino también divisiones internas sobre su papel en conflictos globales.
En un escenario marcado por guerras simultáneas y tensiones geopolíticas, la cohesión de la alianza occidental se perfila como uno de los factores clave para la estabilidad internacional en los próximos meses.