Londres.- Cerca de 40 países pidieron a Irán la reapertura inmediata e incondicional del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio mundial de petróleo, tras una reunión virtual convocada por Reino Unido.
La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, acusó a Teherán de intentar “tomar como rehén a la economía mundial” y advirtió que los socios analizan medidas económicas y políticas, incluidas sanciones, si el cierre persiste. La cita reunió a países aliados que también respaldan la seguridad de la navegación en la zona, en medio de una crisis que ha elevado la preocupación por el suministro energético global.
Presión internacional
De acuerdo con los reportes, la presión diplomática se intensificó después de que Irán formalizara restricciones al paso de buques considerados “agresores”, lo que encendió las alarmas en Europa, Asia y otras regiones dependientes del tránsito por el estrecho. Entre los participantes figuran naciones como Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón, que ya habían manifestado su disposición a contribuir a la seguridad marítima.
El encuentro también ocurrió bajo la presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien urgió a los países dependientes de esa ruta a movilizarse para desbloquearla. Por ahora, los gobiernos involucrados mantienen abierta la vía diplomática, pero no descartan nuevas medidas si Teherán mantiene el bloqueo.