Tokio.- Japón aprobó una reforma clave que elimina la prohibición sobre la exportación de armas letales, en un giro histórico de su política de posguerra. La medida permitirá a Tokio vender armamento a países aliados bajo nuevas reglas de control.
El cambio fue avalado por el gabinete de la primera ministra Sanae Takaichi y amplía el alcance de la normativa sobre material de defensa, que hasta ahora solo permitía exportaciones de equipos no letales como rescate, transporte, vigilancia y desminado. Con la nueva regulación, Japón podrá exportar armas como misiles y buques de guerra a los 17 países con los que tiene acuerdos de cooperación en defensa, entre ellos Estados Unidos y Reino Unido.
Giro en política de defensa
La decisión supone una ruptura con décadas de restricciones marcadas por el pacifismo japonés tras la Segunda Guerra Mundial. Además, la reforma abre la puerta, en “circunstancias especiales”, a exportaciones incluso a países en conflicto, aunque con aprobación oficial.
Según la cobertura citada, el objetivo es fortalecer la industria de defensa nacional y reforzar la cooperación militar con aliados en un contexto de crecientes tensiones regionales. China expresó preocupación por el anuncio y lo interpretó como un posible giro militarista.
Impacto regional
La nueva política también puede beneficiar a fabricantes japoneses de armamento y abrirles espacio en mercados internacionales más amplios. El cambio ocurre mientras Tokio busca consolidar su papel de socio estratégico de Estados Unidos y otras democracias en Asia y Europa.
Aun con la flexibilización, el gobierno japonés sostiene que su compromiso general con una línea pacífica “permanece inalterable”. La discusión ahora se centra en cómo equilibrará Japón su tradición pacifista con su apuesta por una postura de defensa más activa.