Australia presentó un plan para obligar a gigantes tecnológicos como Google, Meta y TikTok a financiar al periodismo local mediante un gravamen del 2,25% sobre sus ingresos en el país, si no alcanzan acuerdos con medios de comunicación.
La propuesta aplicaría a empresas con ingresos anuales superiores a 250 millones de dólares australianos y busca que las plataformas compensen el uso de noticias en sus servicios. Si las compañías no negocian convenios voluntarios, lo recaudado se redistribuiría entre los medios según criterios como la contratación de periodistas.
Qué busca Canberra
El gobierno laborista de Anthony Albanese sostiene que el objetivo es corregir el desequilibrio entre las grandes plataformas y la industria periodística. La ministra de Comunicaciones, Anika Wells, afirmó que muchas personas consumen noticias directamente en redes y buscadores, por lo que las plataformas deben contribuir al trabajo periodístico que alimenta sus servicios.
La medida también pretende incentivar acuerdos comerciales voluntarios entre las tecnológicas y los medios, de modo que el impuesto funcione más como presión negociadora que como fuente fiscal central. En ese sentido, el propio Ejecutivo calcula que el esquema podría generar hasta 250 millones de dólares australianos al año para el sector.
Impacto en las tecnológicas
El plan alcanzaría a plataformas con amplia base de usuarios en Australia y altos ingresos locales, lo que incluye a las principales compañías globales del sector. De aprobarse, Australia volvería a colocarse a la vanguardia de la regulación sobre el negocio de las noticias en internet.
La discusión se enmarca en una tendencia internacional donde varios gobiernos buscan que las tecnológicas aporten recursos a la prensa tradicional. Para Canberra, el desafío será equilibrar la presión regulatoria con la posibilidad de que las plataformas reduzcan o limiten su presencia informativa en el país.