Abuya.- Al menos 37 personas detenidas por presunta minería ilegal fueron halladas sin vida el jueves 17 de septiembre en un centro de detención del Cuerpo de Seguridad y Defensa Civil de Nigeria (NSCDC) en Minna, capital del estado de Níger, en el centro-norte del país. El hecho desató protestas que la policía dispersó con gases lacrimógenos y llevó a las autoridades a imponer un toque de queda de 24 horas en la ciudad.
Los detenidos habían sido arrestados los días 15 y 16 de septiembre durante redadas contra minas ilegales de oro en la zona. Sobrevivientes del incidente relataron a medios internacionales que los mineros murieron asfixiados, tras haber sido hacinados en una celda con poca ventilación. Uno de los supervivientes, identificado como Dauda Shehu, contó que el espacio estaba tan saturado que los detenidos apenas podían respirar.
La versión oficial, sin embargo, difiere. El NSCDC atribuyó inicialmente las muertes a un brote de enfermedad, aunque después aclaró que la causa aún no está confirmada y que los cuerpos fueron enviados a un hospital para exámenes médicos. Un informe de inteligencia citado por medios locales apuntó a que las muertes pudieron deberse al hacinamiento y la ventilación inadecuada en las instalaciones. El gobernador del estado, Mohammed Umaru Bago, mencionó que también se investiga la posible exposición a sustancias tóxicas vinculadas a la actividad minera.
El presidente de Nigeria, Bola Ahmed Tinubu, ordenó una investigación “exhaustiva y transparente” sobre lo ocurrido, mientras la Policía abrió su propia pesquisa. El gobierno estatal suspendió al jefe del NSCDC en la entidad y anunció que se depurarán responsabilidades.
Las víctimas incluirían adolescentes y trabajadores artesanales, según reportes locales. La minería ilegal es una actividad extendida en varias regiones de Nigeria, especialmente en el norte, donde las comunidades dependen de la extracción informal de oro y otros minerales ante la falta de empleo formal.