Kiev.- Rusia lanzó una nueva oleada de ataques contra la infraestructura energética de Ucrania durante la madrugada de este miércoles, dejando a más de 600.000 hogares sin electricidad en Kiev, Járkov y otras regiones del país. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció que la ofensiva violó la tregua energética anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump.
Según Zelenski, Rusia utilizó 39 misiles balísticos y más de 120 drones contra el suministro eléctrico y otras infraestructuras críticas. Los bombardeos causaron daños importantes en al menos 26 instalaciones del sector eléctrico y en otras cuatro relacionadas con el petróleo y el gas.
El Ministerio de Defensa ruso reconoció haber atacado varias centrales termoeléctricas en Kiev y Járkov, entre ellas las plantas Dárnitskaya (TETS-4) y Kíevskaya (TETS-5). Rusia describió la operación como un ataque “masivo” con armas de precisión y drones de largo alcance contra instalaciones de energía y comunicaciones.
Los ataques también alcanzaron un edificio residencial de nueve plantas en el distrito de Desnianski, en Kiev, donde murieron al menos tres personas y resultaron heridas otras 22. La central térmica CHPP-4, una de las infraestructuras clave para el abastecimiento de la capital, fue impactada de forma directa.
El Kremlin negó que existiera un acuerdo de tregua energética y aseguró que nunca se había pactado un alto el fuego en ese ámbito. Zelenski, por su parte, pidió a los aliados de Ucrania más sanciones contra Rusia y advirtió que los apagones podrían extenderse en las próximas horas.
Las autoridades ucranianas activaron cortes de electricidad de emergencia para proteger la red y comenzaron trabajos de reparación en las instalaciones dañadas. El ataque se produce en un momento de escalada de la guerra, pocos días después de que Trump anunciara una supuesta tregua energética entre ambos países.