Puerto Príncipe. — La Policía Nacional de Haití (PNH) anunció este martes la puesta en marcha de una ofensiva policiaca denominada “Operación sin Descanso” con el objetivo de erradicar las pandillas armadas, desbloquear las principales carreteras y restablecer la autoridad del Estado en zonas de alta inseguridad, informaron autoridades haitianas. 

Objetivos de la operación

La ofensiva, liderada por la PNH bajo la dirección del general André Jonas Vladimir Paraison y con respaldo de la Fuerza de Represión de Pandillas (FRG) —un contingente internacional especializado— busca:

- Desarticular bandas criminales armadas que controlan grandes sectores de Puerto Príncipe y alrededores
- Liberar y asegurar las carreteras principales, que han estado bajo bloqueo y control de grupos armados durante años, dificultando el transporte y la distribución de bienes básicos. 
- Reforzar la presencia del Estado en territorios donde su autoridad ha sido desplazada por pandillas

La operación fue anunciada oficialmente a través de redes sociales de la PNH y en reuniones estratégicas con altos mandos policiales y representantes de la FRG, incluido el inspector general de esa fuerza, Godfrey Otunge

Contexto de inseguridad persistente

Haití enfrenta una grave crisis de seguridad desde hace años, con bandas armadas que controlan amplias zonas de la capital y del país, limitando la capacidad del Estado para garantizar servicios básicos y seguridad ciudadana. Gobiernos transicionales sucesivos han intentado sin éxito reducir el dominio de estos grupos, que han contribuido a una de las tasas de homicidio y violencia más altas de la región. 

La inseguridad ha afectado profundamente la vida cotidiana y la economía, con carreteras bloqueadas, comercio paralizado, y altos costos de transporte y productos esenciales, mientras que las autoridades luchan por recuperar el control territorial. 

Desafíos operativos

Pese a los esfuerzos policiales y la formación de unidades especializadas, las bandas armadas en Haití continúan siendo un desafío formidable. El país ha recibido apoyo internacional en diferentes formatos, incluyendo la autorización por parte del Consejo de Seguridad de la ONU de una fuerza multinacional de supresión de pandillas, diseñada para trabajar junto a la policía haitiana en operaciones más amplias contra el crimen organizado —aunque su despliegue y efectividad han sido objeto de debate y limitaciones logísticas. 

Las autoridades esperan que la “Operación sin Descanso” produzca resultados concretos en sectores claves como Croix-des-Bouquets y Tabarre, zonas especialmente afectadas por el control armado de pandillas, aunque advierten que el proceso será largo y complejo. 

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Ciudad de Guatemala.— El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, decretó un estado de sitio nacional por 30 días luego de que una ola de violencia atribuida a pandillas criminales dejara ocho policías muertos y provocara motines simultáneos en varias cárceles del país. 

La medida —que debe ser ratificada por el Congreso— faculta al gobierno a suspender ciertas garantías constitucionales, como la libre reunión y manifestación, y permite detener e interrogar a sospechosos sin orden judicial en un intento por restablecer el orden y combatir la criminalidad organizada

Escalada de violencia y motines carcelarios

Los hechos se desencadenaron tras motines en tres cárceles del país, durante los cuales pandilleros tomaron decenas de custodios como rehenes para exigir el traslado de sus líderes a prisiones con menor seguridad. Las autoridades lograron recuperar el control de las prisiones, incluida la de máxima seguridad ‘Renovación I’ en Escuintla, donde varios guardias fueron liberados. 

Posteriormente, grupos vinculados a las pandillas atacaron a policías en distintos puntos de la capital y sus alrededores, dejando como saldo —de acuerdo con las autoridades— ocho agentes asesinados y al menos diez heridos. Un presunto pandillero también murió en los enfrentamientos. 

Las pandillas señaladas por las autoridades como responsables incluyen Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13), organizaciones que Guatemala y Estados Unidos han catalogado como terroristas debido a su implicación en sicariato, extorsión y tráfico de drogas. 

Medidas del gobierno y impacto social

A través de una cadena nacional, Arévalo explicó que el estado de sitio busca “garantizar la protección y seguridad de los ciudadanos” frente a una de las crisis de seguridad más graves del país en lo que va de 2026. Además de las restricciones a las libertades civiles, se ha desplegado a la policía y al ejército en zonas críticas, y se suspendieron las clases en todo el país como medida preventiva.

El ministerio de Educación indicó que la suspensión de actividades escolares responde a la necesidad de proteger a estudiantes ante la creciente violencia, mientras que la embajada de Estados Unidos en Guatemala recomendó a su personal minimizar movimientos y evitar aglomeraciones. 

Reacciones y contexto

La declaración de estado de sitio ha generado preocupación entre sectores de la sociedad, que temen que la suspensión de derechos pueda afectar a civiles inocentes y desembocar en abusos por parte de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, el gobierno mantiene que la medida responde a una amenaza directa al orden público por parte de estructuras criminales organizadas. 

La crisis llega en un contexto en el que las pandillas han aumentado su capacidad de operar tanto dentro como fuera de los penales, reflejando la persistente batalla que enfrenta Guatemala contra el crimen organizado en Centroamérica. 

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Martes, 30 Septiembre 2025 19:36

MMAS para combatir pandillas en Haití

- La nueva fuerza irá acompañada de la creación de una "oficina de la ONU" para proporcionar el apoyo logístico y financiero necesario. 

DW (Deutsche Welle).- La comunidad internacional está apoyando la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que  aprobó este martes (30.09.2025) una resolución que transforma la Misión Multinacional de Seguridad (MMAS) en Haití en una fuerza mayor para combatir las pandillas, con el objetivo de frenar la violencia en el empobrecido país.

La resolución presentada por Estados Unidos y Panamá, que contó con 12 votos a favor y tres abstenciones, prevé convertir la Misión en una "nueva fuerza de represión de las bandas" criminales que tendrá un máximo de 5.500 uniformados, es decir cinco veces más que el personal que tenía la MMAS. 

"La comunidad internacional está compartiendo la carga", afirmó uno de los promotores de la resolución, Mike Waltz, enviado de Washington ante la ONU.

La MMAS, liderada por Kenia, fue creada en 2023 para reforzar las operaciones de la Policía contra las pandillas, que controlan casi la totalidad de la capital del país, Puerto Príncipe, y a principios de 2024 obligaron a dimitir al entonces primer ministro, Ariel Henry.

Con poco financiamiento, poco equipamiento y apenas un millar de uniformados de los 2.500 que se esperaban, la MMAS ha tenido escasos resultados en Haití.

"Este es un punto de inflexión decisivo en la lucha de mi país contra uno de los desafíos más graves de su ya turbulenta historia", declaró el embajador de Haití ante la ONU, Pierre Ericq Pierre.

Ante la Asamblea General de la ONU la semana pasada, el presidente del Consejo Presidencial de Transición de Haití, Laurent Saint-Cyr, reclamó un mayor apoyo internacional para frenar la "guerra" que padece su país.

"Cada día, vidas inocentes se extinguen por las balas, el fuego y el miedo. Barrios enteros desaparecen, obligando a más de un millón de personas al exilio interior y destruyendo recuerdos, inversiones e infraestructuras", describió Saint-Cyr.

"Este es el rostro de Haití hoy: un país en guerra, un Guernica moderno, una tragedia humana a las puertas de Estados Unidos, ¡a solo cuatro horas de vuelo de aquí!", exclamó ante la tribuna de la ONU en Nueva York.

Saint-Cyr había expresado su apoyo a la propuesta de Estados Unidos y Panamá de convertir la MMAS en una fuerza más sólida durante un período inicial de un año.


"Restaurar la paz"

"El Consejo puede ayudar a restaurar la paz en una nación ahora asfixiada por pandillas despiadadas", declaró el embajador de Panamá ante la ONU, Eloy Alfaro de Alba, antes de la votación.

El presidente de Kenia, William Ruto, declaró la semana pasada que "con el personal adecuado, los recursos adecuados, el equipo apropiado y la logística necesaria, se puede restablecer la seguridad de Haití".

La nueva fuerza irá acompañada de la creación de una "oficina de apoyo de la ONU", sugerida hace varios meses por el secretario general, Antonio Guterres, para proporcionar el apoyo logístico y financiero necesario.

El subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, declaró la semana pasada: "Este mandato facultará a la fuerza para combatir proactivamente a las pandillas y restablecer la seguridad en Haití, garantizando al mismo tiempo que cuente con las herramientas adecuadas para lograr los objetivos previstos de la misión".

China había expresado su escepticismo sobre el papel de la MMAS sin una transición política en Haití, pero se abstuvo en la votación para su creación en 2023, al igual que Rusia.

Este martes China y Rusia se abstuvieron nuevamente en la votación.

"Es improbable que recurrir a la fuerza militar para combatir la violencia con violencia en este momento tenga éxito; incluso podría complicar la ya insoluble situación", insistió el embajador chino Fu Cong.

Haití, el país más pobre de América, sufre desde hace años la violencia de las pandillas criminales, que cometen asesinatos, violaciones, saqueos y secuestros, en un contexto de inestabilidad política crónica.

La situación se ha deteriorado aún más desde principios de 2024, cuando las bandas obligaron a dimitir al entonces primer ministro, Ariel Henry.

El país, que no ha celebrado elecciones desde 2016, ha sido dirigido desde entonces por un Consejo Presidencial de Transición.

mg (afp, efe)

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