Washington. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este martes en la Casa Blanca a Gustavo Petro, presidente de Colombia, en un encuentro inédito entre ambos mandatarios tras meses de tensiones marcadas por acusaciones públicas, sanciones y desacuerdos sobre narcotráfico, seguridad y política regional.
Contexto del encuentro
La visita de Petro se da semanas después de que Trump llegara a amenazar con acciones militares contra Colombia y acusara al líder colombiano de haber contribuido al aumento del tráfico de cocaína hacia Estados Unidos.
El Presidente colombiano viajó a Washington tras una llamada conciliatoria el 7 de enero, en la que ambos acordaron reabrir el diálogo diplomático.
Cómo se desarrolló la reunión
La cita entre Trump y Petro se realizó a puerta cerrada en la Casa Blanca, sin acceso de la prensa ni protocolo oficial de recibimiento con guardia de honor militar, lo que indica un encuentro de naturaleza más discreta y menos ceremonial que otras visitas presidenciales.
La reunión —la primera cara a cara entre ambos en el poder— duró más de dos horas y se centró en temas de interés compartido y puntos conflictivos de la relación bilateral.
Temas sobre la mesa
Los gobiernos señalaron que la conversación se orientó principalmente a:
- Cooperación en seguridad regional y lucha contra el narcotráfico, uno de los asuntos más espinosos entre ambos ejecutivos.
- Posible coordinación en seguridad fronteriza y operaciones conjuntas, incluida la presión sobre grupos armados y crimen organizado.
- Comercio bilateral, migración irregular y energías, sectores que ambos mandatarios reconocieron como prioritarios para una relación constructiva.
Declaraciones y tono
Trump, que anteriormente había criticado duramente a Petro, afirmó en la víspera que el mandatario colombiano había “cambiado mucho su actitud” y que esperaba una “buena reunión”.
Por su parte, Petro afronta la reunión en un contexto político interno complejo —su mandato termina este año y su legado internacional está en juego— con la esperanza de suavizar las relaciones y atender preocupaciones compartidas.
Significado diplomático
Analistas ven este encuentro como un momento clave para redefinir la relación Estados Unidos-Colombia, que ha pasado de enfrentamientos verbales y sanciones a intentos pragmáticos de diálogo y cooperación en cuestiones estratégicas regionales.