Madrid.— Una tragedia ferroviaria sacude España tras el choque entre dos trenes de alta velocidad la noche del domingo en Adamuz, provincia de Córdoba, que ha dejado al menos 39 personas fallecidas y decenas de heridos, según los balances oficiales provisionales de las autoridades españolas.
El accidente se produjo alrededor de las 19:45 hora local cuando un tren del operador Iryo, que cubría la ruta Málaga–Madrid, descarriló e invadió la vía contraria, chocando frontalmente con un tren Alvia que viajaba de Madrid a Huelva. El impacto fue tan violento que varios vagones salieron despedidos y cayeron por un talud de varios metros.
Balance de víctimas y situación en el terreno
- El Ministerio del Interior y fuentes policiales confirmaron que 39 personas murieron en el siniestro, aunque las autoridades advierten que esta cifra podría aumentar a medida que continúan las labores de rescate y recuperación de víctimas.
- Más de 150 personas resultaron heridas, con numerosos pacientes hospitalizados y varias decenas en estado grave o crítico.
- Rescatistas y equipos de emergencia trabajaron durante horas entre los restos de los trenes, descritos por testigos como un “amasijo de hierros”, mientras familiares esperaban noticias sobre sus seres queridos.
Estado de luto y respuesta oficial
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, declaró tres días de luto nacional en memoria de las víctimas. La medida rige desde la medianoche del martes hasta la del viernes, durante los cuales las banderas ondearán a media asta en edificios públicos y se han llamado a la unidad y la solidaridad nacional.
Sánchez, acompañado por autoridades como el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, se trasladó al lugar de los hechos, donde subrayó que se llevará a cabo una investigación exhaustiva con total transparencia para esclarecer cómo pudo ocurrir una tragedia de esta magnitud en una de las redes ferroviarias de alta velocidad más modernas de Europa.
Investigación en curso y posibles causas
Hasta el momento no se ha determinado una causa definitiva del siniestro. Las primeras indagaciones de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) descartan inicialmente un error humano y apuntan a posibles fallos en el material rodante o en la infraestructura, a pesar de que ambos trenes circulaban dentro de los límites de velocidad permitidos.
La colisión ha llevado a la suspensión de servicios ferroviarios de alta velocidad en la zona afectada y ha generado un amplio operativo de apoyo a los heridos y a las familias de las víctimas, con centros de atención y líneas de asistencia habilitadas por compañías como Renfe y Iryo.
Impacto social y nacional
Este accidente es uno de los peores en la historia reciente del transporte ferroviario español desde la apertura de su red de alta velocidad en 1992, y ha conmocionado al país por su brutalidad y número de víctimas. La tragedia ha generado muestras de solidaridad desde diversos países y organizaciones internacionales, al tiempo que reabre el debate sobre seguridad y mantenimiento en el sistema ferroviario español.